Tres inventos creativos antiviolaciones

Antes del silbato de Mancera se crearon otras medidas inusuales para prevenir acosos sexuales.

El pasado miércoles un orgulloso Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, presentó la solución que todas las mujeres estaban esperando para protegerse de hombres malintencionados. Es pequeño, blanco con rosa y, si se parece mucho a un silbato común y corriente es porque lo es.

Desde entonces el instrumento, que hace parte de la ‘Estrategia 30-100 contra la violencia hacia las mujeres en el transporte y espacios públicos’ de la capital mexicana, ha sido ridiculizado en las redes sociales. “Lo que no saben del #PitoDeMancera es que tiene ondas psíquicas que detienen al agresor”, y “A lo mejor el #SilbatodeMancera es como la Batiseñal, o como el teléfono rojo de las chicas poderosas” fueron unos de los comentarios burlones que inundaron Twitter los últimos días.

Pero por sorprendente que parezca, Mancera no es el cerebro detrás de este invento. En Estados Unidos la organización Clery Center for Security on Campus promueve el uso de silbatos para prevenir acosos, y en Canadá lo hace la Canadian Women’s Foundation Rape Whistle. Los simpatizantes de esta medida argumentan que se trata de un arma de bajo costo. "Es otro elemento que fue platicado con las mujeres, por las mujeres”, lo defendió Mancera. Pero a juzgar por la respuesta que ha tenido en la ciudad, el público femenino no se siente más tranquilo con esta propuesta y algunas la consideran un insulto. Una de ellas es la usuaria de Twitter @yessacostaru, que comentó en la red: “Misoginia y burla a un tema tan delicado como el acoso”.

La violencia hacia la mujer es un tema que pide a gritos soluciones efectivas. En el país, cada minuto hay una víctima de abuso sexual, según el Diagnóstico sobre la atención de violencia sexual en México que elaboró la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV). Y como se trata de un problema global, ya existe toda una serie de instrumentos “creativos” en el mercado para defender a la mujer. Analizamos las que más han hecho ruido.

1. Un brasier con descargas eléctricas
Era 2013 y las cifras de abusos sexuales contra las mujeres se habían disparado 1.250% en los últimos 40 años en India. El tema estaba a la orden del día, más desde que una joven de 23 años fue víctima de una violación colectiva en un autobús de Nueva Delhi.

Tres estudiantes universitarias, Manisha, Niladhri Basu Bal y Rimpi Tripathi, sintieron la necesidad de hacer algo por su país. Si su gobierno no se tomaba su seguridad en serio, ellas lo harían. Entonces se les ocurrió un invento que le dio la vuelta al mundo y figuró en los medios internacionales más prestigiosos: un brasier eléctrico. El sujetador funciona emitiendo una descarga eléctrica de 3,800 kV que puede ser enviada 82 veces a posibles atacantes. El sistema está ubicado en la parte superior del sostén y se activa cuando el agresor lo toca, enviándole a su vez una alerta a la policía y a los familiares de la víctima, utilizando los sistemas GPS y GSM. El sostén las hizo meritorias del premio anual de Innovación Tecnológica Juventud Gandhiana ese año.

2. Un condón femenino ‘con dientes’
Sonnett Ehlers, una doctora sudafricana, estaba de guardia una noche cuando una devastada víctima de violación entró al hospital, sus ojos estaban sin vida y parecía un cadáver. El caso la impactó tanto que 40 años después creó Rape-aXe, una especie de condón femenino para defender a la mujer. “Me miró y me dijo que hubiera deseado tener dientes ahí abajo”, le dijo a los medios Ehlers en 2010, cuando lanzó el invento. “Le prometí que algún día haría algo para ayudar a gente como ella”.

Para usarlo, la mujer se inserta el condón de látex como si se tratara de un tampón. Si un hombre intenta penetrarla, hileras de ganchos cortados que parecen dientes se enganchan a su pene, impidiéndole caminar. Una vez adherido, solo un doctor puede quitarlo, lo que asegura que la víctima no escape tan fácilmente. La doctora se hizo famosa por repartir sus condones femeninos en varias ciudades de Sudáfrica durante la Copa Mundial de fútbol ese mismo año.

 

3. Esmalte de uñas antiviolaciones
Cansadas de las numerosas víctimas de agresiones sexuales en las universidades estadounidenses, cuatro estudiantes de la Universidad Estatal de Carolina del Norte tomaron cartas en el asunto. Hace dos años desarrollaron un nuevo tipo de esmalte de uñas que cambia de color si detecta en alguna bebida drogas como Rohypol y GHB, utilizadas para adormecer a mujeres antes de abusar de ellas sexualmente. Basta con introducir un dedo en la bebida y si el esmalte cambia de color, quiere decir que algo anda mal.

Más de 20% de las estudiantes de pregrado fueron acosadas sexualmente en 27 campus universitarios de Estados Unidos entre 2014 y 2015. Así lo reveló un estudio de la Asociación Americana de Universidades (AAU) después de hacer una investigación en abril de 2015 con 150,000 jóvenes de instituciones tan prestigiosas como Harvard (Boston), Columbia (Nueva York) y Yale (Connecticut).

“Con este esmalte esperamos evitar que posibles atacantes echen drogas en las bebidas porque ahora saben que los pueden atrapar”, dicen las inventoras del producto en su página de Facebook ‘Undercover Colors’. “Queremos traspasar el miedo de las víctimas a los violadores”.

Según cifras de ONU Mujeres, 35% del género femenino en todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual en algún momento de su vida, ya sea por parte de su compañero sentimental o de un desconocido. Con esos números, no sorprende que estos tres inventos hayan sido creados por mujeres que no encontraban en las autoridades el apoyo necesario. Tampoco que la Ciudad de México se sienta ofendida con el silbato de Mancera, que al lado de las creaciones mencionadas parece, al menos, poco recursivo.