"A Almodóvar nunca le he pedido nada", Rossy de Palma

La actriz regresa con Almodóvar en su nuevo proyecto, 'Silencio', y se adentra como directora de un cortometraje.

Silencio. Así se titulará la próxima película de Pedro Almodóvar y es lo que guarda Rossy de Palma sobre su argumento. Y eso que su participación es lo único confirmado de este filme sobre el que el manchego ha manifestado su dificultad para completar el elenco. Hablamos con Rossy con motivo del 105 aniversario de otro tótem de Madrid junto al propio Almodóvar: la Gran Vía, para el que la actriz ha grabado a modo homenaje cortometraje.

Como la musa de belleza cubista guarda los secretos de Pedro con recelo, aunque conseguimos sacarle algunos pequeños detalles sobre Silencio, le sonsacamos intimidades sobre otras películas de Pedro: improvisaciones de última hora, personajes cómicos que no pretendían serlo y orgasmos incluidos ante la insistencia de la actriz.

¿Recuerdas algún momento especial vivido en la Gran Vía de Madrid? Tanto buenos como malos. Desde haberte enamorado hasta que te hayan robado el bolso.

Nunca me ha pasado nada malo. Todos mis recuerdos son buenos y de jolgorio. Pero es que en la época de La Movida estaba siempre por la Gran Vía porque trabajaba mucho en la noche en bares, la música no daba para vivir. Por ejemplo en uno que se llamaba Cuatro Rosas que estaba en Leganitos, que montó Jaime Urrutia de Gabinete Caligari.

¿Y cómo era trabajar en el bar de Gabinete Caligari?

Pues al final era un poco mala camarera porque les hacia terapia de alcohólicos anónimos a los clientes: “¿Otro gin-tonic? Pero si te acabas de tomar uno, espérate un poco”. Claro, mis jefes me decían: “Oye bonita, que mientras más gin-tonics vendamos más contentos nos ponemos”.

La Gran Vía es una calle en la que te puedes encontrar desde lo más alto a lo más bajo. Desde prostitutas que trabajan en las calles aledañas hasta tiendas de ropa de lujo. ¿No crees que es un perfecto reflejo de la sociedad y hasta un poco almodovariano?

Totalmente. Esa mezcla que hay. Cada uno mira al otro, pero nadie se ofende. Es quizás el sitio más cosmopolita de Madrid. Y es que además no sé si sabes que en La flor de mi secreto el apartamento de Juan Echanove es uno que está aquí al lado enfrente de Callao (El Palacio de la Prensa) y que era de un amigo mío de la época.

Ya que hemos sacado a Almodóvar: lo único confirmado por ahora de Silencio, su próximo film, es que tú estarás en él. ¿Cómo se siente una al ser la primera noticia de algo que hará correr ríos de tinta?

Era un secreto que yo no podía decir, pero como ya lo ha dicho él ya es oficial. Pedro me dijo: “Bueno, como es lo único que tengo seguro, lo quería decir para darles algo y que se entretengan”. Y lo ha conseguido porque todo el mundo no deja de felicitarme por Twitter. Es genial porque la gente hace mucho que me decía que a ver cuándo hacía algo con Pedro. No puedo contar mucho porque es top secret, pero sí que va a ser peliculón.

Entonces Almodóvar ha puesto un nombre ideal para respondernos cuando te preguntemos detalles de la película. ¿No nos puedes contar nada no?

El nombre es precioso. Pero yo sólo puedo decir: “si-len-cio”. Te lo puedo entonar de diferentes maneras. Pero nada más.

Pero tú sabes algo supongo...

Sí, yo ya he leído el guión y todo.

¿Hubieses aceptado a ciegas? Sin tener el guión.

Sí, seguramente sí. Porque hay una confianza total y teníamos ganas los dos.

Sí que ha dicho que tu papel será muy austero. ¿Te ves una persona austera?

Él se refiere a la interpretación. Que no esperen risas porque no es el eje del personaje. Es austero y dramático. No es festivo y de fantasía. Eso está bien que lo diga porque si no la gente se piensa que la fusión va a ser una cosa divertidísima y no es el caso.

Pero es que precisamente en sus películas tienes papeles especialmente divertidos de los que todavía se siguen repitiendo frases hoy en día.

Inclusive cuando no se pretendía. Porque en La flor de mi secreto yo soy una señora como tantas otras de un barrio periférico que vive con su madre. Pero es que es tan hilarante... Los personajes no pretendían ser cómicos, si no realistas.

Por ejemplo el de Juana, la asistenta de Verónica Forqué en Kika, dice auténticas burradas, bastante divertidas desde luego, sobre psíquicos, violaciones o sobre los homosexuales que yo no sé si se podrían decir hoy en día en el cine.

Pues mira, lo que cuenta el personaje sobre su hermano se le ocurrió a Pedro en ese momento.

¿Lo de que ella se dejaba violar por su hermano (un ex actor porno llamado Paul Bazzo) para que éste no violara a sus vecinas?

Sí, eso se le ocurrió a Pedro de repente. No estaba en el guión ni nada. “A ver prueba esto, si queda bien lo dejo”, nos dijo a Verónica Forqué y a mí. Quedó perfecto y lo dejó. Una ficción es una ficción y te puedes permitir todo lo que quieras. La realidad ya es bastante desagradable. En la ficción tiene que haber una libertad... Aunque tampoco es tan extraño que pasara algo como lo que se dice en la película, en los pueblos pasaban cosas como éstas y peores.

¿Habrá algo de incorrección de ese tipo en 'Silencio'?

No puedo decir ni mu, no me es permitido todavía...

¿Pero va a ser una película correcta?

Sencillamente es una película de sentimientos.

¿Como te sentiste cuando te llamó Pedro? ¿Tú le pediste un nuevo papel?

Yo nunca le he pedido nada. La última vez le dije si me daba algo en lo que pudiera hincar el diente. No quería un appetizer. Él siempre está entre varios proyectos, pero este personaje lo escribió pensando en mí y es clave en la historia, hace como una bisagra y eso es muy interesante.

Se acaba de reestrenar en Londres el musical de Mujeres al borde de un ataque de nervios y tú has sido, junto a Almodóvar, una de las que las estrellas invitadas al estreno.

Ha sido tan divertido... Todo el mundo me preguntaba que si no es un poco raro ver a la actriz que interpretaba mi personaje, pero es que los personajes no nos pertenecen. Verlo encarnado por otro y que continúe viviendo es muy agradable. Además, es un musical muy divertido que recomiendo a todo el mundo. Hay cantidad de cosas accidentales en la película que han incorporado. Como la anécdota del zapato que siempre cuento.

¿Qué anécdota?

Cuando el personaje de María Barranco se intenta suicidar pierde un zapato; un zapato de Antonio Alvarado muy grande y que es algo que no estaba previsto. María pensó que su personaje se pusiera unos zapatos de la casa de Pepa (Carmen Maura), pero Pedro le dijo: “tú no puedes encontrar zapatos en esa casa porque eres modelo y las modelos tienen pies muy grandes... Ya veré cómo hago volver al zapato”. Por eso, cuando baja el personaje de Carmen Maura, Chus Lampreave (la portera) se lo da, lo mete en el bolso y luego hasta lo saca en el despacho de la abogada (Kiti Mánver) cuando se va a encender un cigarro. Fíjate que algo como esto, que era accidental, lo han mantenido en el musical.

Hay una leyenda que cuenta que en 'Mujeres al borde...' te quejaste con Almodóvar porque tu personaje tenía pocas líneas de diálogo en la película. Entonces, él te preguntó qué es lo que mejor se te daba hacer y tú le contentaste que fingir orgasmos... Y que por eso tu personaje tiene un orgasmo mientras está dormida.

No es del todo así. Yo estaba muy contenta porque ese papel Pedro lo había escrito para mí. En La ley del deseo me había dejado vestirme y maquillarme como yo quería y, aunque hacía de periodista, me veía muy yo. En 'Mujeres al borde...', sin embargo, era un personaje que no tenía nada que ver conmigo, borde y virgen. Pero es que dormía mucho rato y yo me aburría mucho. Me puse tan pesada que un día Pedro me vino con esto del orgasmo. ¡Pero de pesada que yo me puse! Al menos tuve esa escena del orgasmo en sueños. Y con Pedro desde que tuve ese orgasmo no he parado de orgasmear.

¿Entonces no fue idea tuya?

No, pero me encanta que la leyenda cuente que él me preguntara “¿Qué se te da bien hacer?” Y yo dijera “¡Orgasmo!”. Pero no. Se le ocurrió a él. Y nos vino muy bien para desbloquear el personaje que era muy antipático y así perdía la virginidad en sueños.

¿El nuevo trabajo con Almodóvar te va a venir bien a nivel económico además de a nivel profesional?

Si es que yo no he parado de trabajar, el problema es que con todos los pagos que tienes que hacer y con Hacienda el sistema no te deja crecer y tener un tranquilidad económica. Está todo diseñado para que no puedas crecer económicamente.