Luis Miguel, eclipse de sol

Diez años sin un éxito musical, seis sin producir un disco nuevo, conciertos truncos, demandas millonarias perdidas... ¿Qué pasa con el cantante?

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Sentado en la sala de su casa de Los Ángeles, flanqueado por un hermoso piano de media cola y los discos de oro y platino que cuelgan en las paredes, José Quintana, quien dirigió la compañía productora de discos Warner para México, recuerda sus años al lado de Luis Miguel. Está convencido de que el cantante pasa por un mal momento y confiesa que le duele: “Lo conocí cuando él tenía 14 años y me volví como su tío. Me tenía confianza total y me dio acceso pleno a su vida privada”.

—¿Qué le sucedió a Luis Miguel? ¿Por qué atraviesa un mal momento?

—No sé si voy a cometer un error pero lo voy a decir de cualquier manera. A mí me parece que cuando Luis Miguel empezó a producirse él mismo fue cuando empezó a decaer su carrera. Pensó que con los músicos de su banda, con canciones que aparentemente eran bonitas era suficiente. Y no siempre la suerte está de tu lado. Dejó de guiarse por la gente que sabía de música y de composición que lo llevó al éxito. Pero él solo no tiene el nivel.

Luis Miguel, asegura Quintana, quiso colgarse todas las medallas en las funciones que conllevan a la elaboración de un disco. “Quiso ser la estrella de todo”, señaló el hombre que produjo discos de artistas de la talla de Sting y de Frank Sinatra, a quien le produjo el que se convirtió en su último Long Play Duets II en el que incluyó a Luis Miguel para cantar al lado de la estrella norteamericana ‘Come Fly With Me’.

El lanzamiento de Luis Miguel como artista fue, sin saberlo, producto del último año de uno de los peores gobiernos de México: el de 1976 a 1982. Una administración plena de excesos, malas decisiones económicas y una devaluación del peso mexicano nunca antes vista.

Es hijo del cantante español Luisito Rey (su verdadero nombre era Luis Gallego Sánchez) y la italiana Marcela Basteri, quienes se mudaron a México para construir un nuevo futuro. Ella, la madre, descubrió que su vástago tenía dotes vocales insospechadas. Así lo demostró en su debut televisivo en 1981. A través de un canal local en Chihuahua, acompañado en la guitarra por su padre, el niño de 11 años interpretó ‘Malagueña salerosa’.

Detrás del televisor, en su casa de Ciudad Juárez, un amigo del Director de Policía y Tránsito del Distrito Federal, Arturo “El Negro” Durazo, observó la actuación de Luis Miguel. A la mañana siguiente, llamó a Durazo para ofrecerle la solución a la búsqueda que en ese instante ocupaba su agenda: un artista que fuera la atracción musical para la boda de la hija de su inseparable amigo de la infancia José López Portillo, el presidente de México.

Siete días después de su actuación en dicho evento político social, Rey logró una cita con los directivos de EMI Music, quizá la más importante compañía productora de discos por aquella época en México. Tras los fracasos en su propia carrera, Rey vio la oportunidad de oro para cumplir —a través de su hijo— los sueños que nunca logró en solitario. En un mes, a través de su progenitor ya convertido en su primer mánager, firmó contrato con EMI Music e inició la grabación de Un Sol, el primer disco en la carrera de Luis Miguel que fue financiado por el propio Durazo y que le dio ese mote al cantante: “El Sol”.

El 23 de enero de 1982 Luis Miguel debutó en cadena nacional. Más de 500 millones de personas lo vieron en el popular y desaparecido programa 'Siempre en domingo'. Se trataba de un niño delgado, alto para sus casi doce años, con el cabello largo, dientes grandes y una vestimenta como la del soldadito de plomo del cuento El Cascanueces. Su primer éxito se tituló '1 + 1 = 2 Enamorados'.

En el documental 'Verdaderamente Durazo', dirigido por Mauricio Katz en 2011 y producido por Canal Once y Canana (de Diego Luna y Gael García Bernal), se afirma que, desde su juventud, “El Negro” era un “notorio mujeriego y parrandero. Su tendencia al hedonismo y la megalomanía lo hicieron presa fácil de las adicciones y desde sus tiempos en la policía judicial era claro que se había vuelto dependiente del alcohol y la cocaína”.
 

Gracias a la relación con este personaje, Luis Rey tuvo pleno acceso a la crema y nata de la sociedad mexicana de principios de los años ochenta. Ya en el siglo XXI, en octubre del 2002, uno de los amigos de infancia de Luis Miguel, el actor Roberto Palazuelos confesó en el reality show 'Big Brother México' que, cuando era niño, Durazo les regalaba ametralladoras a él y a sus amigos, el cantante Luis Miguel y al actor Héctor Suárez Gomís. Palazuelos aseguró que “el general” les enseñaba a disparar y que era “tan espléndido” que les obsequiaba fajos de mil dólares. Además sostuvo que “quien descubrió a Luis Miguel fue mi general”.

José Quintana narra que padre e hijo tenían una relación muy tormentosa. “De niño vivió las bohemiadas de su padre en casa de Carlos Lico. Lo dejaba en un cuarto dormido. Y eran borracheras de tres o cuatro días. Micky me decía que cuando despertaba se encontraba a la gente tirada por todos lados. Debe haber sido difícil vivir algo así. Incluso creo que cuando cantaba mal Luisito le pegaba. Todo eso tiene que tener sus consecuencias”, me dice Quintana mientras me muestra en la pantalla de su teléfono una foto en la que aparecen juntos durante la grabación del álbum 20 años en 1990.

En medio de la preparación de ese material, en 1989, la periodista mexicana Claudia de Icaza entrevistó al cantante durante más de tres horas. La fascinación por la vida de ese joven la llevo a publicar, cinco años después, la biografía no autorizada de Luis Miguel: El gran solitario (Editorial Edamex, 1994).

Veintidós años después, para la autora, ese libro representa su más grande “vergüenza literaria”. Sin embargo, se vendió como pan caliente y su contenido no fue del agrado del intérprete por lo que demandó civil y penalmente a Claudia de Icaza exigiendo el pago de 7 millones de dólares por daño moral. El juicio duró tres años y medio, y al final lo perdió Luis Miguel.

*Lee el texto completo en nuestra edición impresa de agosto 2016.