Fernando Fitz-James: El inquieto nieto de la duquesa de Alba

El futuro duque acaba de cumplir 25 años, ya tiene pareja y será quien revolucionará la Casa de Alba.

En pocos meses será duque de Huéscar, y en un futuro el XX duque de Alba de Tormes. Fernando Fitz-James Stuart ySolís, o Fernando Alba, como le conocen sus amigos, es quien está revolucionando la Casa desde dentro. Ya trabaja al lado de su padre, Carlos, en la gestión del inmenso patrimonio familiar y a la búsqueda de nuevas formas de financiación más efectivas y modernas que den mejores rendimientos económicos y aporten liquidez. Se licenció en Derecho en Gran Bretaña y luego estudió Dirección de Marketing en el CIS.

Abrir al público el Palacio de las Dueñas (que heredó de  su abuela, la duquesa de Alba) es un reto que tiene por delante en los próximos meses, así como también una mejor comercialización de los productos que llevan el nombre de la Casa de Alba.

Entre sus intenciones se encuentra también que la colección que muestra los tesoros de la familia siga viajando por el mundo. Cuando su madre, Matilde Solís, viaja a Sevilla, él se instala en su habitación del palacio de Liria, en Madrid, (que pertenecía a su padre), porque las oficinas de la Fundación Casa de Alba están allí. Precisamente su madre es una de sus preocupaciones: aquejada de una depresión desde hace años, es Fernando quien la acompaña a sus revisiones.

También fue él quien la apoyó para hacer público el controvertido comunicado en las redes sociales sobre los presuntos abusos del psiquiatra Javier Criado, y junto a ella estará durante todo el proceso judicial. Hasta hace poco, el soltero de oro de la aristocracia europea es, según quienes mejor le conocen, un chico ambicioso, no tan serio como aparenta, muy sevillano, amante del flamenco, conservador, pero nada esnob. ¿Será un digno heredero de la casa ducal?