Fallece Ingrid Sischy, editora internacional de Vanity Fair

La primera entrevista publicada de Ingrid Sischy en Vanity Fair México fue con el director Alejandro González Iñárritu.

Ingrid Sischy, editora internacional de Vanity Fair junto a Sandra Brant, falleció en Nueva York a los 63 años debido a un cáncer de pecho. 

Sischy comenzó en Vanity Fair en 1997 (previamente había estado en otras revistas de Condé Nast como The New Yorker y en el Interview de Andy Watrhol). Su mirada única sobre la moda, el arte, el cine, la música y la cultura pop quedó plasmada en entrevistas de portada a superestrellas como Madonna, artistas como Jeff Koons y diseñadores como Alexander McQueen.

  Era una periodista valiente que combinaba curiosidad, fortaleza y humanidad en su trabajo, y siempre conseguía la mejor historia.

También fue una colaboradora activa y entusiasta de Vanity Fair España, donde entrevistó en exclusiva a Salma Hayek, Naomi Watts y Antony Hegarty y escribió un sentido homenaje a Jean Michel Basquiat, de la que fue amiga personal. Entusiasta de lo latino y lo español, era admiradora de Pedro Almodóvar.

La primera entrevista publicada de Sischy en Vanity Fair México fue con el director Alejandro González Iñárritu antes de que éste ganara el Oscar.

El mundo pierde una mirada única sobre la cultura, una que entendió la conexión entre arte, entretenimiento para las masas, política y celebridad mejor que nadie. Deja a su pareja, Sandra Brant, a su madre Claire y a su hermano David Sischy. Y un legado de reportajes, publicaciones y periodistas que le deben parte de su ADN. Su último reportaje, sobre el modelo de siete años y ahijado de Karl LagerfeldHudson Kroenig, será publicado en el número de Vanity Fair USA de septiembre. 

Estas son las palabras de Jonathan Newhouse, CEO de Condé Nast Internacional:

"Ingrid junto a su compañera Sandy hicieron una contribución única y poderosa a Vanity Fair como editoras internacionales de las ediciones francesa, italiana y española. Ella entró de lleno en el mundo de Hollywood, el arte y la moda como nadie y transmitió ese universo glamoroso a nuestros lectores. Era una periodista valiente que combinaba curiosidad, fortaleza, y humanidad en su trabajo y siempre conseguía la mejor historia. Trabajó entre bambalinas para Vanity Fair en miles de maneras diferentes que hicieron disfrutar a nuestros lectores. No había nadie como ella y nunca lo habrá.

Más allá de su profesionalidad en el periodismo y su capacidad de éxito, tenía un don para las relaciones personales. Era admirada y querida por una amplia red de amigos y yo he tenido la suerte de ser uno de ellos. Ellos amaban, igual que yo, a esta mujer increíblemente inteligente, divertida, locuaz, ingeniosa y cariñosa. Se la echará profundamente de menos".