Cena para genios: Los alimentos y la creatividad

¿Qué comían Steve Jobs, Picasso o Ernest Hemingway? ¿Hay alimentos que pueden aumentar la creatividad? Sí, aquí te presentamos cinco de ellos.

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El hombre: siempre quiere ser más fuerte, más rápido… más inteligente. Steve Jobs, una de las mentes más creativas de la historia moderna, sólo comía manzanas y zanahorias. De acuerdo a su biógrafo, Walter Isaacson, el creador de Apple hacía ayunos de semanas para encontrar la creatividad que necesitaba, pero que no ayudó a frenar el cáncer de páncreas que padecía y que finalmente terminó con su vida en 2011. Jobs era un vegetariano estricto, como lo fueron Leonardo Da Vinci, Nikola Tesla y Albert Einstein, entre otros genios.

En el París de los años veinte —una de las épocas más creativas de la historia— la escritora y mecenas estadounidense Gertrude Stein recibía en su casa a la crème de la crème artística. Su cocinera, Alice B. Toklas, asegura en sus memorias que Pablo Picasso comía pescado y espinacas, mientras que Ernest Hemingway se decantaba por el salmón, las carnes y vino, según lo que hubiera disponible. Ya más recientemente, se sabe que el cineasta David Lynch —autor de obras inclasificables como Blue Velvet o Mulholland Drive— desayuna todos los días una malteada de chocolate extragrande en el dinner Bob’s Big Boy de Los Ángeles y varias tazas de café con toneladas de azúcar, “que es el motor de mi creatividad”. Por su parte, el escritor estadounidense David Foster Wallace era adicto a los brownies, a la Pepsi y a las hamburguesas de McDonald’s. Se suicidó en 2008.

Los nombres antes mencionados corresponden a creativos en las distintas áreas en las que triunfaron, tan disímbolas entre sí como las dietas que siguieron cada uno. No hay un menú que nos haga ser más ingeniosos. Sin embargo, varios nutriólogos coinciden en que estos alimentos enlistados a continuación ayudan a aumentar la creatividad.

1. El salmón

Los peces de agua fría, como el salmón, proporcionan el agregado de los beneficios de los ácidos grasos de omega-3, nutrientes que desempeñan un papel importante en la función cerebral. De acuerdo a un artículo publicado por el American Journal of Clinical Nutrition, en abril de 2010, el omega-3 activa la corteza prefontal del cerebro, que está asociada con la memoria laboral, así como la occipital —donde se da el procesamiento visual— y la cerebelosa, que desempeña un papel en el control motriz. 

2. El huevo

El alimento más versátil de la cocina era el favorito del escritor León Tolstói, quien siempre desayunaba dos huevos duros por la mañana, mientras que el dramaturgo Samuel Beckett los prefería revueltos. Los huevos son una fuente esencial de vitamina E, que es de suma importancia para el cerebro y favorece además la conexión nerviosa entre neuronas. De acuerdo a varios estudios nutricionales, los suplementos de vitamina E podrían ayudar a los adultos mayores a mantenerse mentalmente lúcidos y activos, así como a prevenir o retardar la disminución de las funciones mentales y el Alzheimer.

3. El brócoli

Mamá tenía razón: el brócoli es bueno. Su alto contenido en hierro, beneficia la concentración y el rendimiento intelectual. Además, tiene vitamina C, zinc y antioxidantes, como el betacaroteno y el selenio, por lo que es considerado un agente antienvejecimiento. Como es una excelente fuente de hierro y betacaroteno, previene la anemia, especialmente entre las personas que no consumen carne, como los vegetarianos. Así que seguro fue el complemento perfecto de Tesla, Einstein y compañía.

4. Las almendras

Son una fuente de fenilalanina, sustancia que ayuda al cerebro a producir dopamina, adrenalina y noradrenalina, grandes aliados antidepresivos. También contiene silíceo, fósforo y manganeso, con los que el sistema cerebral reacciona mejor, sobre todo nuestro cerebro reticular, donde se regula la percepción del dolor.

5. El apio

El apio es una fuente de luteolina, un compuesto vegetal que puede reducir la inflamación en el cerebro, causa principal de neurodegeneración. También se le ha relacionado con una menor tasa de pérdida de la memoria relacionada con la edad y mejora las tareas de aprendizaje y de la memoria.

Finalmente, recuerda que la creatividad está ligada con ser feliz: disfruta lo que comes. Por ejemplo, el jamón ibérico contiene zinc, elemento que ayuda a la fluidez mental y a la percepción a través del proceso neuronal. ¡Buen provecho!