Hasta el Papa parece estar fascinado con los hábitos alimenticios de Donald Trump

El Papa Francisco demuestra tanto su impresionante conocimiento de la comida tradicional eslovena como su potencial para hace una sutil crítica.

Después de un viaje lleno de acontecimientos a Israel, Donald Trump llegó a Italia el martes para reunirse con el Papa Francisco. Se trata de una visita bastante habitual para los mandatarios. Barack Obama se reunió con el Papa Benedicto XVI en julio de 2009, pocos meses después del comienzo de su presidencia. La visita de Trump fue similar a muchas del mismo tenor, al menos hasta que empezaron las referencias a los postres eslovenos.

En una foto que ha circulado por internet, Melania e Ivanka Trump llevan velos negros similares a los que Michelle Obama usó para conocer al Papa en 2009. Los velos y los vestidos a juego siguen el código de vestimenta tradicional para las mujeres cuando se encuentran con el pontífice. Según CNN, Stephanie Grisham, directora de comunicaciones de la Primera Dama, lanzó el siguiente comunicado sobre la elección de su atuendo en el Vaticano: “Según el protocolo del Vaticano, las mujeres que tienen audiencia con el Papa deben vestir mangas largas, ropa formal negra y un velo que les cubra la cabeza”.

Llevando los velos tradicionales, Ivanka, Melania y Jared Kushner posaron con caras solemnes para una foto con el Papa y un sonriente Trump. Pero, ¿adivinen quién más no sonrió para la cámara? Si dijeron “el Papa Francisco” (o han visto la foto en las redes sociales), están en lo correcto. Esto, por supuesto, comparado con el alegre Papa Francisco que vimos junto a Obama cuando se reunieron en 2014.

Aunque Trump sabe cómo sobrellevar un encuentro incómodo con un líder extranjero, el Papa hizo todo lo posible para aligerar el ambiente. Al conocer a Melania, el Papa le preguntó con qué estaba alimentando al presidente: "¿Qué le das, potica?", aludiendo a un postre esloveno. Melania respondió: "Potica".

La verdad es que el potica se ve mucho más sabroso que los filetes quemados y las papas fritas que le gustan a Trump. Tal vez el Papa realmente estaba tratando de mejorar los hábitos alimenticios del presidente, o tal vez intentaba organizar una intervención en la cocina de la Casa Blanca.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.