7 claves para entender lo que está pasando en Turquía

Descubre los detalles de la crisis que tiene al país eurasiático al borde de un ataque cardiaco.

El 15 de julio no fue un viernes cualquiera para las casi 75 millones de personas que viven en Turquía. Se habían acostumbrado a la inestabilidad política desde hacía unos años, pero esta vez muchos pasaron de verla en sus televisores a protagonizarla. Como si se tratara de una película hollywoodense, poco antes de la media noche los principales medios de comunicación se quedaron sin señal, y en su lugar, una parte del ejército nacional se dirigió al país con un mensaje concreto y sin tapujos: La administración política había perdido toda su legitimidad y ahora tenía que retirarse.

La amenaza vino acompañada de acción. Un gran número de tanques de guerra inundó las calles de Ankara, la capital del país, y de Estambul, mientras que soldados uniformados bloqueaban el famoso Puente del Bósforo, que conecta a Europa con Asia. Estaban viviendo un intento de golpe de estado y cada vez se hacía más claro.

No pudieron escoger un peor momento para molestar a Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, quien disfrutaba de sus vacaciones fuera de la capital y tuvo que acudir a Facetime para dirigirse a su pueblo: “Vayan a las calles y denles su respuesta”, les dijo. Sus seguidores no tardaron en acatar sus órdenes, le cubrieron la espalda y le pusieron freno al intento fallido de golpe de estado, que alcanzó a cobrar cerca de 250 vidas. Pero, ¿por qué Turquía está que arde? Te lo explicamos en siete claves.

1. ¿Por qué quieren bajar al presidente de su trono?
Desde que llegó al poder, Recep Tayyip Erdogan despierta muchas pasiones en su país. Aunque el partido que representa y que él mismo fundó, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), se define como liberal conservador, laico y proeuropeo, Erdogan se ha ganado más de un enemigo por promover políticas islamistas e imponer un tono autoritario en una nación tradicionalmente secular. Además, le critican su enemistad con el pueblo kurdo y lo acusan de hacerle ojitos a Estado Islámico y a otros grupos radicales para que le ayuden en su lucha contra ellos (los kurdos).

2. ¿Quién está detrás del intento de golpe de estado?
La escala de la operación hace pensar que fue planeada por miembros senior del ejército. Parte de la fuerza aérea del país estuvo involucrada y todavía está por verse si la marina también. Pero Erdogan está seguro de que la cabeza detrás del evento tiene nombre propio: Fethullah Gülen, un predicador musulmán turco que vive exiliado en una comunidad religiosa del estado de Pensilvania, Estados Unidos desde hace más de 15 años. Gülen se ha ganado la simpatía de millones de seguidores en todo el mundo, predicando por un islam más moderno, que convive con el libre mercado, con una sociedad civil y mantiene buenas relacionas con otras religiones. Erdogan ha acusado a Gülen en múltiples ocasiones de conspirar contra su gobierno desde el exilio, pero su culpabilidad no ha sido comprobada.

3. ¿Qué llevó al ejército a participar?
No es un secreto que el gobierno de Erdogan y el ejército nacional se llevan como perros y gatos. Los uniformados en Turquía se ven a sí mismos como los defensores de las tradiciones seculares de las que presume el país desde la Primera Guerra Mundial, y sus generales han criticado públicamente en más de una ocasión las tendencias islamistas del actual gobierno.

4. ¿Es la primera vez que hay un intento de golpe en Turquía?

El país tiene un largo historial de rebeldía contra sus gobiernos. En 1913 hubo un golpe de estado otomán, seguido de otro en 1960 y de un memorándum militar en 1971. Después de pocos años de descanso, los militaron se lanzaron de nuevo a las calles en 1980 derrocando al gobierno, hubo un presunto golpe de estado en 1993 y el evento más reciente antes del viernes fue un memorándum militar en 1997, el primer paso de un proceso que llevó al primer ministro Necmettin Erbakan a renunciar a su cargo.

5. ¿Qué implica el estado de emergencia que declaró el gobierno?
Los gobernantes, que difícilmente pegan un ojo desde el viernes pasado, declararon el estado de emergencia en el país, una medida que autoriza la Carta Magna. Mientras siga en emergencia, el Estado se puede dar el lujo de ampliar sus periodos de detención, pasar leyes con mayor facilidad sin que el parlamento tenga mayor participación y limitar algunos derechos constitucionales, como el de libre movimiento. A muchos turcos les preocupa que el presidente abuse de su poder temporal y aproveche para detener a un gran número de opositores, estén o no vinculados al intento de golpe de estado.

6. ¿Qué papel juega Europa en todo esto?
A principios de este año la Unión Europea y Turquía tuvieron un acercamiento prometedor. En principio, la alianza de Europa buscaba el apoyo del país eurasiático para reducir el flujo de refugiados de medio oriente al continente. A cambio, La Unión prometió darles libre entrada a los turcos eliminando las visas. Había una condición de parte de los europeos: Erdogan debía demostrar que estaba comprometido con la democracia y los derechos humanos. Por lo que se sabe, la oferta sigue en pie, pero con el intento de golpe de estado y el polémico estado de emergencia, es de esperar que Europa se tome su tiempo antes de abrirle sus puertas al país.

7. ¿Qué impacto económico tiene la crisis?
Las consecuencias económicas del intento por derrocar al presidente no se han hecho esperar. Después de que el mundo se enterara del golpe militar, la lira turca cayó hasta 4.5% con respecto al dólar. Además, la agencia de calificación crediticia Standard and Poor’s le bajó la nota al país, calificándolo de “bono basura”. El viceprimer ministro turco, Mehmet Simsek, salió el lunes a pedir que no cunda el pánico. “El golpe de Estado tendrá un impacto limitado en la economía turca", dijo. Y aseguró que el país será uno de los que más crezca en 2016 dentro de los países de la OCDE. Pero los verdaderos efectos todavía no se pueden conocer y todo parece indicar que esta historia está muy lejos de su punto final.