Sergio Berger: 'Es momento de despegar y retomar lo que dejé'

Sergio Berger engalana la portada de la edición de agosto de Vanity Fair México

Nuestro encuentro es enmarcado por la más estricta puntualidad. Arribamos a lo que por fuera aparenta ser un tradicional fraccionamiento habitacional de México. Esperamos indicaciones para acceder. Nos recibe una amplía barra de cocina, una ecléctica pero ordenada colección de objetos provenientes de distintos puntos del mundo y obras de arte como fotografías de gran formato de una mujer asiática, un gran cuadro de Ray Smith y libros coffee-table. Todo meticulosamente acomodado. Nada está al azar.

“Me gusta el orden, soy muy puntual”, dice Sergio quien prefiere desarrollar la entrevista en el comedor. Mientras, el equipo de fotografía elige el lugar para las fotos, que por vez primera lo captarán en el interior de su refugio. “Me hice una casa que me relaja mucho, es mi guarida, mi espacio. Me gusta refugiarme. Disfruto mucho estar solo al igual que estar con amigos”.

Las secciones financieras de los diarios lo destacan frecuentemente, aparece en las revistas de sociales, ofrece las mejores fiestas y acude a las más grandes celebraciones, pero poco se sabe de su faceta personal. Sergio se muestra discreto, contundente y sin rodeos. Es un hombre de pocas palabras. Prefiere no hablar de negocios, pero es inevitable tocar el tema.

__ Las secciones financieras de los diarios te responsabilizan de haber catapultado el negocio familiar. ¿Cómo has hecho para mantener viva la saga.

__ Vengo de una familia que viene de los diamantes. Mi abuelo fue diamantero, empezó en el mundo desde que era chico, mi papá también y mi tío (Maurice) continuaron. Mi tío, que es el que lleva todo el negocio, tiene 85 años, está al pie del cañón, está todo los días en la joyería y está feliz. Es un emprendedor que ha luchado mucho, junto con mi papá. Gracias a ellos tenemos todo esto.

Sin embargo, no todo ha sido resplandeciente en la historia de Sergio. A sus 50 años, confiesa que también ha atravesado momentos complicados. Uno de los más recientes e importantes fue el cáncer de estómago que enfrentó hace tres años. La enfermedad cimbró su vida personal y familiar y lo llevó a revalorar algunas cuestiones. “Tuve un año muy difícil. Ya lo sobrepasé, estoy muy bien, pero sí ves la vida de otra manera”, resume sin perturbación alguna.

__ ¿Tuviste miedo?
__ Claro que hay miedo. Me recluí, me puse en un estado de meditación para pensar muy positivo. Creo que la mente es muy importante.
__ Cuestionaste “¿por qué a mi?”

EL REPORTAJE COMPLETO EN EL NÚMERO 5 DE VANITY FAIR MÉXICO, YA A LA VENTA