Selena Gomez demuestra que existen otras formas de entender la sexualidad

La cantante se desmarca del camino marcado por la industria, en donde los hombres son los que dictan las normas.

La historia se repite. Primero fueron Britney Spears y Christina Aguilera: coincidieron en el Club Disney y al hacerse mayores se convirtieron en estrellas internacionales. Como es lógico, dejaron paso a la siguiente generación -Miley Cyrus, Demi Lovato y Selena Gomez- y sus antecesoras se prepararon para cambiar las colitas por las plataformas (o para combinar ambos estilos). Pero, como siempre ocurre con los cambios, el mundo se echó las manos a la cabeza.

La mayoría consideraba que las jóvenes debían seguir siendo niñas y que además sería terrible que explotasen su sexualidad, algo que Britney Spears entendió a la perfección. Pero lo que estos no contemplaban es que ellas formaban (y forman) parte de una industria que exige a las mujeres que sean deseables.

Desde el principio, la más sugerente del clan ha sido Miley Cyrus. Con Wrecking Ball marcó un hito y se aseguró un nuevo ascenso a la fama (y una horda de críticas). Después la siguieron con paso firme Demi Lovato y Selena Gomez, pero sus letras y sus videoclips apelaban a un público más recatado.

Años después, Selena Gomez hace suyo su derecho a expresar su sexualidad -como cualquier mujer- y presenta un nuevo single más explícito. Primero fue la letra y después la presentación del video, Fetish. Pero, ¿qué lo diferencia de los que han grabado sus compañeras de profesión?

Es posible que, en esta ocasión, Gomez haya optado por una exposición menos obvia y mainstream. Mientras que Cyrus o Lovato hacen evidente el alto contenido sexual de sus videos, la cantante apuesta por otra visión más minoritaria y que aún resulta subversiva. Vivimos en una sociedad que mira con reticencia la sexualidad femenina; máxime cuando se desafían las conductas aceptadas y que hemos consumido desde pequeños.

Gomez cumple así con sus fetiches -al menos los de su personaje en el video- como comer jabón, lesionarse sutilmente la lengua, chupar un pintalabios o revolcarse por el suelo. Su sexualidad no es mejor que las otras por ser más extraña, pero sí que supone una visión distinta de lo que podría ser un tipo de sexualidad femenina que busca contentar al hombre.

Es probable que el hecho de que la directora del video sea Petra Collins, una artista y activista feminista tenga bastante que ver. Aún así, el hecho de que sus compañeras hayan optado por una manera más convencional de concebir su sexualidad es igual de válido. Como también lo será si Gomez decide transitar un camino más prototípico en su próximo video. Aún así, debemos celebrar Fetish por visibilizar otro tipo de prácticas, sin importar lo que dicten las normas de la industria.