Jennifer Lawrence será Agnes Magnúsdóttir y tienes que conocer su historia

La actriz se pondrá en la piel de la última mujer sentenciada a muerte en Islandia en el siglo XIX.

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Una noche de 1828 en Islandia, una mujer llamada Agnes Magnúsdóttir corrió hacia la aldea más cercana para avisar de un fuego que estaba devorando la granja de Natan Ketilsson, el hombre para el que trabajaba. Cuando los vecinos apagaron las llamas descburieron que Ketilsson y otro hombre habían fallecido, pero no por el incendio, sino porque les habían acuchillado. Agnes, que por entonces tenía 33 años, y un joven adolescente llamado Friðrik Sigurdsson fueron acusados y sentenciados a muerte por el asesinato de los dos granjeros. Meses más tarde, en cuanto el hacha cruzó su cuello, Agnes se convertiría en la última persona en ser sentenciada a la pena capital en la historia de la isla. Ahora, Jennifer Lawrence la encarnará en una película.

Será en Burial Rites, un proyecto con el que Lawrence lleva tiempo comprometida y que ahora podrá sacar adelante con la ayuda de TriStar Pictures, parte de Sony Pictures. Según Variety, el estudio tiene los derechos de la novela homónima de Hannah Kent y este martes varios portales pudieron confirmar que han fichado para dirigirla al cineasta italiano Luca Guadagnino. El realizador está de moda estos meses gracias a los numerosos éxitos que está cosechando con el filme Call Me By Your Name, un más que probable contendiente a llegar con fuerza a los Oscars del próximo mes de marzo.

La actriz de Los juegos del hambre es conocida por no tenerle miedo a ningún tipo de reto, y este tampoco podría parecer precisamente fuera de su alcance, sobre todo con alguien tan interesante como Guadagnino al frente. Pero la historia de Agnes sí será un punto a destacar en su carrera porque Lawrence nunca ha interpretado a ningún personaje anterior al siglo XX y este sólo sería su tercer papel basado en una persona real tras La gran estafa americana y Joy. Y tampoco es que la historia parezca fácil vistas sus ambiciones dramáticas.

Porque quizá lo más fascinante de los últimos compases en la vida de Agnes es que, una vez Friðrik y ella fueron acusados de asesinato, ambos tuvieron que esperar más de un año antes de que confirmaran su sentencia en las cortes de Dinamarca, pues Islandia no sería independiente hasta 1944. Y como por aquella época no había cárceles en la isla, Agnes esperó en una granja en la que vivió durante su infancia, custodiada por granjeros con los que conviviría durante meses. Es ese periodo en el que se centrará Burial Rites, que tal y como la novela tratará de explorar el misterio en torno a una joven que nunca se había metido en problemas y que se vio envuelta en una historia de robos y celos que le acabaría costando la cabeza. Literalmente.