¿Por qué la gente vota por Donald Trump?

Lo han tildado de xenófobo, racista, inexperto y surrealista, pero más de 11 millones de personas lo siguen apoyando.

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“Motivos para mudarse a México”, encabeza uno de tantos memes que circulan por las redes sociales con la foto de Donald Trump. “Tacos, hace calor y literalmente habrá un muro que te separará de Trump”, bromea el texto. El candidato es objeto de burlas y críticas dentro y fuera de su país. Ni siquiera Barack Obama, siempre tan sobrio y diplomático, se ha resistido a hacer chistes sobre su candidatura. “Dicen que Donald Trump carece de experiencia en política exterior para ser presidente”, dijo el mandatario en su cena de despedida con los corresponsales de la Casa Blanca. “Pero seamos justos, él ha estado reuniéndose durante años con líderes de todo el mundo: Miss Suecia, Miss Argentina y Miss Azerbaiyán”, remató sonriente ante un público en carcajadas.

Son muchos los motivos por los que el mundo está incrédulo ante la posibilidad de que Donald Trump sea presidente del país de la libertad. Su falta de experiencia, sus planes de expulsar a los musulmanes del país, construir el famoso muro anti mexicanos, o castigar a sus empresarios compatriotas que tengan “el descaro” de invertir en otros países son algunos de ellos. Pero su nominación al partido republicano ahora que tiene el camino despejado –sus contrincantes Ted Cruz y John Kasisch suspendieron campañas– es una realidad. Trump los ha derribado uno tras otro, a pesar de no contar con el apoyo de su partido.

Según cifras de RealClearPolitics, el multimillonario neoyorquino ha cosechado hasta el momento más de 10,6 millones de votos y seguramente romperá el récord de 10,8 millones que alcanzó George W. Bush en 2000 como el candidato republicano con mayor cantidad de votos en unas primarias. Sabemos muy bien que el candidato no es moneda de oro, pero ¿por qué casi 11 millones de personas lo quieren de mandatario?

1. Es brutalmente honesto
“Honestidad: esa es la verdadera razón por la que vas a ser presidente. ¡No más mentiras de Obama y Hillary!”. Comentarios como éste, de la norteamericana Alexis Frey, inundan la página oficial de Facebook de Trump. Si sus votantes coinciden en algo es en su gusto por la sinceridad del candidato. El republicano ha demostrado que no tiene pelos en la lengua y dice lo que piensa, gústele a quien le guste. A muchos norteamericanos, cansados de los gobernantes que dominan el arte de la comunicación y les maquillan las verdades con palabras bonitas, les parece refrescante el discurso de Trump. Y les hace pensar que, de ser presidente, no solo no les va a ver la cara si no que va a atreverse a defenderlos a capa y espada. En una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, 84% de los interrogados dijeron que estaban de acuerdo con la frase “Necesitamos un líder dispuesto a hacer o decir lo que sea para solucionar los problemas de Estados Unidos”. Para bien o para mal, nadie puede negar que Trump dice lo que sea.

2. Sabe hacer negocios
Trump ha emprendido en cuanto campo se ha atravesado por su camino. Desde bienes raíces a casinos, pasando por reinas de bellezas, el empresario administra al menos 500 empresas. Y aunque ha sido cuestionado por ser únicamente exitoso en bienes raíces y por haber construido su fortuna a raíz de la herencia de su padre, ni los más escépticos pueden negar que lo suyo es hacer negocios. “Sabe cómo construir una marca y ese sentido de negociante se traducirá en acuerdos con otros países que beneficien a Estados Unidos”, opina la periodista Maru Kilpatrick en el diario Cleveland.com. Trump ha presumido una y otra vez de los contactos que tiene y cómo los puede usar para “hacer que Estados unidos sea grande otra vez”. También de cómo castigará a las empresas que se atrevan a invertir en el extranjero o abran filiales afuera. Apenas hace un mes se enfureció con Ford por abrir una nueva planta en México. “Estas decisiones ridículas, que aniquilan empleos, no ocurrirán cuando sea presidente”, dijo el candidato. Para millones de norteamericanos endeudados y desempleados, las palabras de Trump son música para sus oídos.

3. Es difícil sobornarlo
Es difícil imaginarse a alguien ofreciéndole una mordida al hombre que tiene 4,500 millones de dólares en su cartera. Y es precisamente eso lo que les gusta a sus votantes. Trump les ha recordado a los norteamericanos una y otra vez que su campaña ha sido financiada casi por completo por él mismo. Hasta ahora, el candidato asegura haber sacado 25 millones de dólares de su bolsillo para llegar hasta donde está. “Soy tan rico que no me pueden comprar”, ha repetido el republicano en distintos medios, logrando convencer a muchos votantes que ven en él una alternativa a la corrupción de Washington. Aun así, algunos dudan de su capacidad para costear las elecciones generales, que han costado en ocasiones anteriores alrededor de 2,000 millones de dólares, más de lo que se calcula que tiene Trump en liquidez en este momento. Con el partido republicano más dividido que nunca, la pregunta de quiénes estarán dispuestos a pagar para apoyar a Trump preocupa a sus más cercanos. Pero mientras tanto, sus votantes están convencidos de que con él no volverán a saber de sobornos.

4. No es Hillary
Si hay algo que supera el fanatismo de los seguidores de Trump por su candidato es su rechazo hacia Hillary Clinton. Según una encuesta de Reuters e Ipsos publicada a principios de este mes, 47% de los que apoyan a Trump lo hacen porque no quieren ver a Clinton en la casa blanca, contra el 43% que votará por él porque cree en sus propuestas. Algo similar sucede con los que quieren ver a Hillary de presidenta: 46% aseguran que su voto se debe a que no quieren a Trump como líder de su país, mientras 40% apoyan sus ideales. La elección de los votantes parece estar motivada por su miedo hacia el partido opuesto y los expertos coinciden en que, tanto los republicanos como los demócratas, continuarán con la estrategia de deslegitimizar a su competencia para alcanzar el podio.

5. Ama a Estados Unidos
Donald Trump quiere volver a poner de moda a su país. Que vuelvan las camisetas con los logos de “I love America”, que el mundo vuelva a creer en el sueño americano. Y esto, evidentemente, les suena a los estadounidenses. El diario The Atlantic, que recibió cientas de cartas de simpatizantes de Trump explicando por qué el candidato era su primera opción, publicó una que ilustra muy bien lo que piensa la mayoría. “Piensen en John F. Kennedy o Ronald Reagan inspirando al mundo con su liderazgo. Piensen en Babe Ruth, Martin Luther King Jr, Fred Rogers. El siglo XX fue grandioso para Estados Unidos. Ahora piensa en los titulares de sobre en nuestro país. ¿De qué hablan? ¿Guerra? ¿Pobreza? ¿Divisiones políticas? La familia Trump es la imagen del sueño americano y cuando Donald dice que hará que Estados Unidos sea grande otra vez, le creo”. Puede que alguno de los ex líderes mencionados se haya retorcido en su tumba con esas palabras, pero el sentimiento está ahí: Trump revive la nostalgia de sus compatriotas por el que para ellos era el país de nunca jamás.