6 hechos en verdad preocupantes en torno a la masacre en Niza

Ese camión se llevó la vida de muchos, pero en este trayecto trágico hay consecuencias igual de terribles.

En pleno festejo, llegó el terror. Un invitado que nadie esperaba apareció de repente con un camión que arrolló a cerca de 200 personas en Niza, cuya mala fortuna fue salir a las calles a disfrutar de los fuegos artificiales que tradicionalmente surcan el cielo cada Día de la Bastilla, la fiesta nacional de Francia.

Cerca de las 23 horas del 14 de julio, el terror regresó a Francia, país que se ha convertido en el objetivo prioritario del yihadismo. Hasta ahora el gobierno galo informa de 84 muertos y más de 90 heridos por el camión blanco que se arrojó con velocidad —y a lo largo de 2 kilómetros— contra una multitud en el Paseo de los Ingleses en Niza, ciudad al sur de este país.

El periódico El País informó que el autor del atentado de Niza ha sido identificado como Mohamed Lahouaiej Bouhlel, de 31 años, nacido en la localidad tunecina de M'Saken. De oficio era chofer, pero ese camión con el que arrolló a las víctimas era alquilado. Estaba al borde de un divorcio con su esposa que vive en Túnez y como antecedentes penales figuraban delitos comunes, entre ellos violencia doméstica, pero no por vínculos con grupos terroristas.

El presidente francés, François Hollande, dijo que "no se puede negar el carácter terrorista del ataque".

Estos hechos violentos fueron rápidamente difundidos por las redes sociales. Videos, fotografías, testimonios, números de muertos, todo tipo de información recorre en estos momentos el espacio en internet, pero ¿qué es lo que debería preocuparnos además de este lamentable suceso?

Insensibilidad.
En un grupo de amigos que conversamos por Whatsapp, compartimos los videos y las notas que nos parecieron relevantes sobre la masacre en Niza, algunos sí quisieron ver el video con los cadáveres y heridos, otros no, pero todos coincidíamos en cuestionarnos ¿por qué una persona había decidido grabar ese video y subirlo a YouTube? La línea entre ser testigo e informar es fácilmente quebrantable contra la insensibilidad ante los hechos y el violar el respeto a las víctimas.
 

Difusión en redes sociales y medios de comunicación. Es verdad que compartir estos sucesos violentos hace que muchos estemos informados de lo que ocurre en el mundo, sin embargo, cada vez que se repiten estos videos, que se difunden las imágenes, gana el terrorismo por la implantación del miedo. Lo que quieren los terroristas es plantar el miedo, que la gente sepa quiénes son y de qué son capaces.

¿Autores aislados? Que una sola persona pueda matar a 77 o más humanos (y podrían liquidar a más) es algo preocupante, el punto es que cada vez son más esos “asesinos solitarios”, los kamikazes, esas personas que al parecer no necesitan de una célula estructurada, de un plan maestro para llegar a un punto clave, realizar una matanza e infundir el terror. Las agencias internacionales informaron que el camión contenía armas y explosivos, por lo que se intuye que el autor no estaba del todo solo, que hubo una planeación detrás, pero el ejecutor fue simplemente un individuo que ahora está muerto por un tiroteo a manos de la policía francesa.

Fomentar la xenofobia. Personajes como Donald Trump o Boris Johnson son aquellos que se frotarán los bigotes diciéndonos “yo tenía razón”, que harán hincapié en que tener extranjeros (principalmente musulmanes) en sus países es la razón por la que este tipo de desgracias suceden. Entonces seguirán triunfando esos muros fronterizos y los Brexit, porque la ciudadanía estará convencida de que los extranjeros son sinónimo de terror, que son los que provocan este tipo de atentados y es preciso sacarlos de sus países.

Politizar estos sucesos. Aunque se trata de una tragedia humana, matanzas como las de Niza, Estambul, Orlando, Oaxaca, Bruselas, París, han sido utilizadas como un medio político. Ya en Estados Unidos Donald Trump fue el primero en decir que este tipo de hechos violentos no sucederían si se implantaran sus políticas antimigrantes, un punto que seguramente le hará ganar adeptos. Los del Estado Islámico seguirán buscando oportunidades para atacar a los ciudadanos —sin culpa— que viven en esos países que han declarado la guerra en contra de sus territorios.

La frecuencia de los sucesos. Es alarmante que en el último año no hemos descansado de este tipo de noticias, que si bien suceden todo tipo de tragedias y muertes masivas en zonas en guerra (Medio Oriente, África, Palestina), ahora se han trasladado a países de primer mundo, a espacios que se creían pacíficos. Y estos segundos son los que sí salen en las noticias, por los que todos piden que recen por ellos.