La agradable "arrogancia" de Natalia Jiménez

"Yo sí canto en vivo", dijo alguna vez la cantante española, quien está de regreso en la escena musical.

Dejó Madrid hace años para probar suerte en nuestro país, y lo consiguió: el éxito llegó a través La Quinta Estación, donde la potencia de su voz llamó mucho la atención desde el primer momento. Cuatro producciones, discos de oro y casi una decena de sencillos en los primeros lugares, fueron sus números con el grupo, desintegrado hace cinco años.

Hoy, con nuevo disco (el segundo en su carrera como solista desde que vive en Miami), Natalia Jiménez regresa con un nuevas canciones, más segura que nunca, y con una voz todavía más potente.

Tu disco se llama Creo en mí, ¿el título alude a tu seguridad en ti misma?

Soy muy segura, sobre todo de mi profesión. Lo que hago me define mucho, por eso me siento muy confiada de lo que hago en el escenario, incluso de lo que hablo con la gente. Esto es lo que mejor hago, porque si me preguntan a qué me gustaría dedicarme, además de cantar, no sabría que responder.

Hace tiempo comentaste o hiciste énfasis en que tú sí cantas en vivo y eso se tomó como un comentario arrogante, ¿te molesta eso?

No creo que haya sido un comentario arrogante. La gente que tiene complejos siempre toma las cosas, como la seguridad de los demás, como una arrogancia. Cuando la gente ve que crees en ti y sales al escenario a dar todo, solo dices: "yo canto en vivo, no se tú", eso es mal tomado, pero la verdad no fue con esa intensión (risas).

¿Te ha traído problemas ser tan honesta?

En México nunca me pasó. Siempre me he encontrado gente muy abierta, y obviamente, a donde fueres haz lo que vieres, así que si llegas a una nueva cultura, tienes que observar el comportamiento de su gente, cómo hablan y cómo viven, e incluso, cómo se expresan. La idea es no herir sesceptibilidades.

Cuéntanos de Creo en mí...

El tema que estoy promocionando se llama como el disco, y el video es muy fuerte visualmente porque en él hablo de que siempre hay esperanza durante le caos. El mensaje es que siempre se sale adelante, por eso se llama Creo en mí. En 10 de las 11 canciones soy coautora, por eso creo que es un álbum súper divertido y que dice mucho de mí. Son también canciones para cantar en los karaokes.

Haz hecho duetos importantes como con Ricky Martin, ¿hay colaboraciones especiales en este nuevo material?

No, en esta ocasión soy solo yo, aunque grabé hace poco un tema con Winsin, pero no para mi disco. He trabajado con gente como Juan Gabriel, Marc Anthony y Franco de Vita.

¿Extrañas México?

Claro, pero estar allá me permite llegar con más fuerza al mercado estadounidense hispano. He conocido gente nueva y me ha ido muy bien, así que en ese sentido estoy muy contenta.

Una de tus letras, cuando vivías en el DF, decía "Ésta es mi ciudad, Madrid ya se quedó atrás"¿cantas lo mismo refiriéndote a México, desde Miami?

No (risas). México nunca va a quedar atrás para mí. Siempre será mi ciudad, porque cuando aterrizo, siento alivio, de ese que solo se siente cuando llegas a casa.

Madrid, el DF, Miami... ¿qué sigue?

He estado en estos lugares y en los tres he conseguido que conozcan mi música. He logrado llevarla lejos si tomamos en cuanta que empecé catando en el metro de Madrid. Es genial poder contar esa historia en este momento. Creo que me voy a quedar un rato en Florida, donde además el clima me ha caído muy bien, sobre todo en la voz y garganta.

¿Harás gira de promoción?

Sí, la empiezo en Puerto Rico y después me paso al resto de Latinoamérica, además de México, donde espero regresar en unos meses. Estoy también en La voz kids, en la televisión de Miami, y eso me acerca mucho a la gente.

¿Eres lectora de Vanity Fair? Ahora ya cuentas con la versión mexicana...

Estoy enterada de todo eso. Felicidades. La compro desde hace mucho tiempo, incluso la americana. La española la leo cuando estoy allá. Que bueno que ya están en México, porque hacía falta una revista así en el país, en la que se retraten las cosas lindas y a la gente interesante, pero de una manera crítica.