Así hablan los rockstars del Partido Demócrata

La Convención Demócrata abrió con Michelle Obama y Bernie Sanders, los personajes más queridos de este bando.

La política en Estados Unidos guarda siempre un aire de show; la Convención Nacional Republicana ya Mostró el suyo y ahora es turno de la Demócrata, que en su primer día abrió fuerte, con tres actores que bien podrían ser personalidades del espectáculo: Michelle Obama, Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

Imponentes, con un discurso muy propio —porque ellos mismos lo han construido a lo largo de los años— y con gran carisma, en la ciudad de Filadelfia cada uno de los tres fue aplaudido de pie frente a un escenario azul repleto de seguidores del partido. Sin aún aparecer la responsable de este acto, Hillary Clinton debió verse emocionada porque los ponentes que mostraron apoyo a su campaña fueron en verdad convincentes.

Hablemos primero del discurso de la primera dama de los Estados Unidos, que lo mismo baila aerobics que canta karaoke en un auto, pero ahora fue momento de emocionar a la gente e invitarla a votar por Hillary Clinton… y de qué manera. Aunque las dos llevan una relación cordial, es sabido que no son amigas (en 2008 se mostró una fuerte rivalidad en las elecciones para el candidato demócrata a la presidencia donde compitieron Clinton contra Obama) y aún así, Michelle Obama mostró lo mejor de sí misma para hablar bien de la postulante.


Y así fue como simplemente dejó claro el por qué quiere que voten por ella: “En estas elecciones solo confío en una persona como presidenta y esa es Hillary Clinton, estoy con ella […] En esta elección no nos podemos permitir ser cínicos o estar cansados. Hagamos lo que hicimos hace ocho años y lo que hicimos hace cuatro. No dejen que nadie les diga que este país no es grande, porque este es, ahora mismo, el mejor país del mundo”.

En un emotivo discurso que merece la pena verlo de principio a fin, la primera dama destacó que gracias a Hillary Clinton, sus hijas crecerán con la idea de que una mujer sí puede llegar a ser presidenta en su país: “Mis hijas dan por hecho que una mujer puede ser la próxima presidenta de Estados Unidos gracias a Hillary”.

 

Arrancó también muchos aplausos al hablar a esos cambios históricos que estamos viviendo —ella incluida y como protagonista—, “me despierto cada mañana en una casa que fue construida por esclavos y hoy veo a mis hijas, dos inteligentes chicas negras, jugar en su jardín”.Rey sin corona
Bernie Sanders dobló las manos, pero a su manera. Quien fuera el más feroz contrincante de Hillary Clinton rumbo a la candidatura del Partido Demócrata reconoció ser el perdedor y ahora decidió apoyar a la ganador al hablar de esas políticas en las que él considera que ella es progresista: “Por sus ideas y su liderazgo, Hillary Clinton debe convertirse en la próxima presidenta de Estados Unidos”, dijo.

Y es que si alguien no quiere a Hillary Clinton son los fanáticos más apegados a Sanders, que con su actitud libera e izquierdista logró encantarlos; ahora, es este hombre de 74 años quien les pide que vayan por quien ganó la candidatura de su partido, una opción mucho mejor que Donald Trump: “Juntos hemos empezado una revolución política para transformar América. Y esta revolución, nuestra revolución, continúa”.

Así como en su discurso mantuvo que la apoya, también dijo que su revolución —la propia— no parará: “Las jornadas electorales van y vienen, pero la lucha de las personas para crear un gobierno que nos represente a todos y no solo al 1%, un gobierno basado en los principios de la justicia económica, social, racial y medioambiental, esta lucha continúa”. Sanders dejó ver que su movimiento no busca rostros como el de Clinton, Trump o él mismo, sino el bienestar del país, por el progreso de la clase media y la desigualdad económica.

Apunta al enemigo
La senadora demócrata Elizabeth Warren, quien se creía iba a ser la elegida por Hillary Clinton para la vicepresidencia, también hizo su aparición. Su discurso se basó en atacar directamente a Donald Trump: “Este noviembre los estadounidenses irán tras él. Un hombre así no puede ser nunca presidente”.

Warren criticó el constante egoísmo del magnate, de quien dijo se dedica a “encender los ánimos” para ampliar las divisiones, el odio y el miedo. "¿Han escuchado algún tipo de idea, alguna propuesta sólida de Trump para incrementar los ingresos de la gente o mejorar la educación de los niños o crear trabajos bien pagados?”, preguntó a los asistentes, que respondieron con aplausos.

Añadió que Trump no ha presentado un plan real para crear o mejorar trabajos o para los universitarios, sino que solo ha mostrado planes para la gente adinerada como él. Y para terminar, dejó claro que no solo apoya a Clinton, sino a Tim Kaine (quien será vicepresidente si Clinton gana), para sacar el país adelante.

Sin egoísmos o resentimientos a la vista —como sí se vio con Ted Cruz hacia Trump—, la Convención Nacional Demócrata espera ya la aparición de Hillary Clinton, para proclamarla como la candidata oficial de este bando rumbo a las elecciones presidenciales en el país más poderoso del mundo.

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