Mexicanos al grito de sus 15 minutos de fama

De Big Brother a Yorsh de Polanco: un análisis de los productos subculturales ‘made in Mexico’.

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Cuando Warhol profetizó que tarde o temprano todos tendríamos nuestros 15 minutos de fulgor, seguramente no se imaginaba que en México interpretaríamos literalmente sus palabras. Pero si Juan Escutia se hizo famoso por lanzarse al vacío con el lábaro patrio, ¿por qué no podrían emularlo unos cuantos mexicanos más arrojándose con todo hacia las redes sociales, el mundo del espectáculo o cualquier cosa que implique reflectores, entrevistas y una corta temporada de celebridad? Lo más curioso de todo es que casi siempre estos fugaces portadores de la antorcha de la fama se vuelven luminarias de manera involuntaria, aunque la mayoría lo disfruta y explota hasta las últimas consecuencias, antes de que el golpe contra el suelo los devuelva al anonimato.

Acá un listado de algunos de esos épicos momentos en la cultura pop mexicana en los que, en lugar de héroes, tuvimos estrellas efímeras que se desvanecieron tan rápido como la Reina del Sur se echaba un shot de tequila.

Edgar, el primer niño héroe mexicano… de Internet.
En 2004 el video de un niño llamado Edgar, a quien sus primos hacían caer en un arroyo de manera ridícula, se convirtió en uno de los más vistos de México en la historia de YouTube. “La caída de Edgar” llegó a reportar más de 100 millones de visitas y su involuntario protagonista se convirtió en una celebridad a la cual invitaron a programas de televisión, comerciales, revistas y que incluso inspiró campañas de publicidad de marcas como Nike, Emperador, varios remixes musicales y un fenómeno copycat en el que muchos de sus “fans” trataban de emular su épica caída. Pero como un mismo chiste repetido ya no tiene gracia, la broma se desgastó: "That Joke Isn't Funny Anymore" diría Morrissey.

 

Estíbaliz y el cuento de hadas que no fue.
En 2011, una chica de nombre Estíbaliz Chávez estuvo en la mira del mundo cuando fue deportada de Inglaterra al intentar ingresar al país para estar presente en la Boda Real de Kate Middleton y el príncipe Guillermo (obviamente sin invitación). Suponemos que a las autoridades les pareció que su actitud stalker era sospechosamente parecida a la de Mark David Chapman merodeando por el edificio Dakota y la regresaron a México, donde inició una huelga de hambre para conseguir fondos y lograr cumplir su sueño. Durante un tiempo, Estibaliz se hizo famosa en las redes sociales y hasta en noticieros a nivel nacional, aunque su fijación tipo Disney siempre fue incomprendida.

Las cadenas de Big Brother
El experimento era justo eso: volver famosos a un grupo de desconocidos. Y claro, después se podía intentar posicionarlos como conductores, actores y cantantes. La prueba falló y todos los participantes de este concurso –que amenaza con volver– se han perdido en el anonimato. De los ganadores nadie se acuerda, de los perdedores menos (el Big Brother VIP no cuenta porque ahí se trataba de personajes perfectamente identificables) y con excepción de algunos sobrevivientes que después intentaron seguir con la racha (uno que se metió en la política, una más que protagonizó el escándalo de las Lady de Polanco, otra que se volvió playmate, etc.), la liga se estiró demasiado y se rompió.
 

“La mesa que más aplauda”
Este one hit wonder, cuyo oscuro origen fue en un table dance del puerto de Veracruz, no podía ser menos elegante. Lo cierto es que la canción nos torturó por una larga temporada y llevó a su creador, el DJ Óskar Lobo (y su grupo Climax) a probar las mieles de la fama, claro, mientras la gente le siguiera encontrando gracia a su canción. El artista se presentó en los programas de televisión más importantes a nivel nacional; demandó a Eugenio Derbez por cantar sin permiso el “za,za,za” en la película Shrek 2 y llegó a lo más alto de las listas Billboard. Al final, la historia no tuvo tan feliz término y en 2008 Óskar fue secuestrado (aunque logró escapar), pero no volvió a tener un sólo éxito musical.

MC Dinero y el anti-talento millennial.

Fue tan famoso que en cierto momento se rumoró que había muerto y tuvo que salir a aclarar que la noticia era falsa (se dice que él mismo esparció el rumor para acrecentar hasta el límite sus 15 mefistofélicos minutos de fama). Este chico sin talento tuvo su momento de gloria gracias a un video donde intentaba rapear y sólo conseguía dar un poco de pena ajena. La tesis de que algo que es tan malo se puede convertir en bueno, nunca tuvo más relevancia como en esta fábula kistch. Tras ganar un MTV Award y salir en un programa de TV nacional besando a varias chicas (parte de las prestaciones laborales de ser una “bomba viral”) y a una señora que podía haber sido su abuela, parece que su ciclo warholiano terminó.

Yorsh de Polanco
La nueva sensación del mundo viral es Jorge Gómez-Pimienta, mejor conocido como Yorsh de Polanco. Autor intelectual de términos como trukutrú y sukusú, en tan sólo un mes, Yorsh ha logrado reunir un séquito de miles de seguidores en las redes sociales y más de 1.4 millones de visualizaciones a su canal de YouTube, según reportó CNN.

En el camino se quedaron Julia Orayen; la edecán del IFE que acabó posando desnuda en una revista masculina, Mar Castro; la “chiquitibum” del Mundial de México 86, el creador del "Fuá" y tantos otros. Quince minutos de silencio por todos ellos y los que se acumulen en la semana.