La nueva Guerra de las Rosas

De María Asunción Aramburuzabala y Joaquín López Dóriga a Alejandro Fernández y Karla Laveaga: los pleitos que hay que seguir de cerca.

Cuando en 1455 los miembros de la Casa de Lancaster se enfrentaron a los de la Casa de York por el trono de Inglaterra –en una guerra que habría de durar más de 30 años– no imaginaron que su modus operandi sería replicado años después en los enfrentamientos más cotidianos que buscan debilitar a la “nobleza” moderna, causar desestabilización y asumir el poder. Aquí nuestra lista de pleitos contemporáneos que hay que seguir muy de cerca.


1. María Asunción Aramburuzabala y Joaquín López Dóriga
Lo que comenzó como un problema de la inmobiliaria Abilia, propiedad de María Asunción Aramburuzabala, se ha convertido en una batalla de dimes y diretes en la que las armas más letales son el dinero, el poder y los medios de comunicación.

De acuerdo con la empresaria mexicana, la esposa de Joaquín López Dóriga, Teresa Adriana Pérez Romo –junto con un grupo de vecinos de la colonia Polanco, en la Ciudad de México– le exigió la cantidad de cinco millones de dólares a cambio del permiso para construir un complejo departamental en la calle Rubén Darío. Y cuando María Asunción se negó a la petición fue amenazada, según relató al periódico Reforma. “Él [Joaquín López Dóriga] me amenazó de que si yo hablaba, sabría lo que es tener el rigor de todos los medios sobre mí y me iban a destrozar, cosa que me causó un gusto infinito porque, mientras más lo publique y más lo hablen, más gente sabrá lo que ellos están haciendo”, señaló.

En contraataque, López Dóriga aclaró en su cuenta de Twitter que él no tuvo ni tiene relación con el caso. "Niego rotundamente la dolosa implicación de Reforma: No he 'litigado' el problema vecinal con el negocio de la Sra. Aramburuzabala en Polanco", escribió. “Quien sí ha litigado en medios la defensa de su negocio ha sido la sra Aramburuzabala: 6 primeras planas en Reforma a favor de su desarrollo”, añadió en otro comentario, en un movimiento estilo passata sotto.

Las primeras batallas han sido libradas y cada bando afirma tener artillería pesada para defenderse, así que seguiremos al tanto de esta épica cruzada.

2. Mario Vargas Llosa y The New York Times
Después de que el New York Times incluyera en su reseña sobre el nuevo libro de Mario Vargas Llosa, Note on the Death of Culture, información que indicaba que el Premio Nobel de literatura había anunciado su noviazgo con Isabel Preysler en Twitter y que había vendido la exclusiva de la historia a la revista española Hola, el peruano, visiblemente sorprendido, escribió una carta al editor de la publicación para aclarar la situación.

Nunca he tenido una cuenta de Twitter y nunca he publicado ni publicaré nada en una cuenta de Twitter. Jamás he vendido una foto o historia a la revista Hola, ni a ninguna otra publicación, concerniente a alguna relación o asunto personal. Estoy asombrado de saber que este tipo de chismes pueden llegar a su respetable publicación”, mencionó.

Al New York Times no le quedó más que meter la cola entre las patas, editar el texto y añadir la aclaración de que dicha información fue tomada por el autor del artículo en The Daily Mail y que jamás fue corroborada por los editores. Pasa hasta en las mejores familias.

3. Alejandro Fernández y Karla Laveaga
Toda batalla épica requiere un poco de romance y conflicto, y en esta nueva Guerra de las Rosas los responsables de dar el toque pasional han sido Alejandro Fernández y Karla Laveaga.

Tras meses de no ver fotos de El Potrillo junto a su novia en las redes sociales, el lunes la pareja apareció en una instantánea. “Perdóname”, se leía junto a la fotografía en la cuenta de Instagram de Alejandro. Minutos más tarde, apareció una segunda imagen de Karla con un perro y el mensaje “Te amo, eres mi vida!”. Hasta ese momento, todo parecía un despliegue de cariño. Pero lo interesante llegó después, cuando Alex borró las dos fotos y publicó una tercera en la que aparecía solo. "No se vale lo que estas haciendo en mi IG (Instagram) @karlaveaga no se vale, k pena estar pasando por esto", escribió.

¿Se trató de un hackeó por parte de Karla? Todo parece indicar que sí, pero hasta el momento no lo sabemos.