Diez puntos para entender el tema de la marihuana en México

La Suprema Corte de Justicia tomó una decisión que sienta las bases para su legalización en el país.

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La discusión alrededor de la legalización de la marihuana en México alcanzó en noviembre de 2015 un grado de madurez interesante: durante años el debate estuvo alrededor de si es bueno o malo para la salud, si se puede comparar con lo que ocurrió durante la Ley Seca (y sus salvajes oleadas de violencia) y la posterior autorización de venta de alcohol (y sus conocidas repercusiones económicas).

El fallo de la Sala Primera de la Suprema Corte responde al recurso presentado por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, una organización creada en 2013 por un grupo de empresarios y abogados, y que fue tomada por el magistrado Arturo Zaldívar, considerado como uno de los más progresistas de la Corte Suprema.

El argumento que hizo posible convencer a otros tres magistrados de votar a favor del cosecho de marihuana para autoconsumo con fines recreativos (sólo hubo un voto en contra), giró alrededor de un derecho contemplado por la Constitución: el de la autonomía individual. Zaldívar lo expuso así: “La prohibición absoluta es inconstitucional, ahora hay que avanzar. Esta sentencia es exclusivamente para el autoconsumo y no permite el comercio. Tampoco se sostiene que la marihuana sea una sustancia inocua, sino que el veto que hay ahora es excesivo”. Esto quiere decir, en otras palabras, que la ley no puede penalizar la conducta de un individuo por ser autodestructiva. El intento de suicidio, el consumo de tabaco o alcohol, así como la práctica de un deporte extremo, son decisiones individuales en las cuales la ley no tiene ninguna posibilidad de interferir.

Pero para entender lo que ocurrió debemos irnos más atrás y entender el contexto general:

1. México es el segundo país en el mundo que más produce marihuana, sólo superado por Marruecos.

2. El principal país importador y consumidor de la marihuana mexicana es Estados Unidos (se estima que ese consumo es de entre 40 y 67% de la marihuana producida en México). Estados Unidos, además, cuenta ya con varios estados en los que el consumo (e incluso la venta y producción) está despenalizado: Colorado, Alaska, Oregón y la ciudad de Washington.

3. De acuerdo con la agencia norteamericana antidrogas (DEA), la marihuana es la droga más consumida en el mundo.

4. En 2009 México despenalizó el consumo de cannabis: un usuario que porte menos de 5 gramos de esta droga no corre ningún riesgo legal; sin embargo, todo lo que está alrededor de la producción y venta de esos 5 gramos sí está penado por la ley.

5. Un 60% de los presos mexicanos están en las cárceles pagando condenas por delitos contra la salud, que es como se engloba la venta y el tráfico de drogas; según el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), 58% de ese 60% fue condenado por tráfico de marihuana.

6. El CIDE concluye que, en primer lugar, el sistema de justicia está actuando contra traficantes de pequeña escala (los famosos vendedores del “narcomenudeo”) y consumidores, y no contra los capos de los carteles, dueños de la producción y los cultivos y, en segundo lugar, que esto tiene una enorme carga para el sistema penitenciario sin que esos recursos sean utilizados para “perseguir y sancionar conductas delictivas de mayor importancia y gravedad social".

7. En lado opuesto de la realidad, y según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los cárteles mexicanos y colombianos obtienen una ganancia anual de alrededor de 39 mil millones de dólares por la venta de droga. Esto explica que Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, haya entrado en la famosa lista de Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo, con una fortuna de unos mil millones dólares (y esto a su vez, quizá explique también por qué sigue prófugo, a pesar de haber sido apresado dos veces).

8. La medida tomada por la Suprema Corte a favor del recurso presentado por la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante no equivale a una legalización de la marihuana como tal, pero sí abre las puertas a que cualquier otro grupo o individuo que presente el mismo recurso le sea concedido la autorización para producir (sin fines de lucro) y consumir marihuana, y esto sí, probablemente, conduzca a una legislación y posterior despenalización general.

9. Lo que ocurrió en la Corte Suprema es también un llamado al debate alrededor de la guerra contra el narco, una batalla que parece perdida a estas alturas, cuando hay reportados unos 80 mil muertos y 20 mil desaparecidos sin mayores resultados que el aumento de la violencia y el éxodo en ciudades y pueblos que tradicionalmente fueron tranquilos y seguros. Como declaró al New York Times Armando Santacruz, uno de los miembros de la Sociedad que presentó el recurso, “nos estamos matando entre nosotros para detener la producción de algo que está destinado a Estados Unidos, donde es legal”.

10. De acuerdo con el Ministro de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar, tras varios estudios realizados corroboraron que la legalización de la marihuana no aumenta su consumo. Además, sostuvo que no se han encontrado casos de violencia relacionados por el consumo de marihuana, no es una sustancia que abra la puerta a otras drogas y que cuenta con un índice de adicción apenas del 9%, mientras que el alcohol tiene un 15% y la nicotina 32%.