30 años de La isla Bonita y lo que le dejó a la cultura latina en el mundo.

El 25 de febrero de 1987, Madonna lanzó “La isla bonita”, canción que fue y sigue siendo un triunfo del pop, y que — indudablemente— contribuyó a poner en boga a toda la avanzada latina.

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Y es que si bien los pioneros en esos menesteres (de ponerle sabor latino al mundo) fueron —cada quien desde su respectiva trinchera y época— Rodolfo Valentino (allá en la prehistoria), Ricardo Montalbán, Ritchie Valens, Gloria Estefan y su Miami Sound Machine, Los Lobos, Rubén Blades, Esai Morales, Juan Luis Guerra, Tito Puente, María Conchita Alonso y Santana — por mencionar azarosamente a unos cuantos de una lista inmensurable—, Madonna, la reina de la música moderna de los 80, definitivamente le abrió todavía más las puertas a los perpetradores de la futura invasión latina e iberoamericana, allá en los albores de1987 con “La Isla Bonita”, el último sencillo de su disco True Blue lanzado un año antes, en el que se relata una aventura amorosa en San Pedro, una isla de Belice. Hoy día, lo latino está de súper moda ¿verdad?

  • ¿Desde dónde partimos para llegar a La Isla Bonita?

La historia comenzó cuando Michael Jackson rechazó grabar el tema (compuesto por un par de productores: Patrick Leonard y Bruce Gaitsch), quienes optaron por ofrecérselo a Madonna. La cantante le modificó la letra (lo que le valió para aparecer en los créditos como coautora). La canción, que sin dejar de ser pop, destaca por sus arreglos de son cubano y su guitarra criolla, alcanzó el número uno en países como Suiza, España y Francia y fue un hit en Estados Unidos. “Es un tributo a la belleza de los latinos” comentó Madonna en alguna entrevista sobre lo que significa “La Isla bonita” para ella.

  • “Domino Dancing”: Unos Pet Shop Boys más latinos que Pérez Prado.

En 1988, tan sólo un año después del éxito de “La Isla Bonita”, un par de tipos ingleses le mostrarían al mundo su versión de la música caribeña confeccionada con sintetizadores y mucha frialdad británica. El video de la canción, muestra el triángulo amoroso entre unos chicos isleños y una morena de fuego. Todo, con San Juan, Puerto Rico de fondo y uno de los Pet Shop Boy (Sean Lowe) haciéndola de DJ en una fiesta de synth-pop latino.

  • El factor Mecano/Bosé

Pero no olvidemos que Mecano y Miguel Bosé ya habían hecho lo propio por apropiarse de los ritmos latinos y ponerlos de moda. Los primeros, con “Me río de Janeiro” (un tema de su época new wave de principios de los 80) y luego, más descaradamente con “Cruz de Navajas” de 1986 (canción escrita originalmente para Isabel Pantoja, quien acabó rechazándola) y con “Bailando Salsa” de 1991 (una fallida incursión en el género, que sin embargo, fue muy popular). Por su parte Miguel Bosé, después de hacerle el feo a “Semilla negra”, canción que le ofreciera Santiago Auserón (y que acabaría grabando éste con su grupo Radio Futura), habría hecho lo propio con la hiper-latina “La Chula” en 1983 ya la extraña “Panama Conecction” tan sólo 7 años antes de entrarle al reggae-pop en “Los chicos no lloran”.

  • Ricky Martin: Locura latina

Ya en los noventas, Ricky Martin tomó por sorpresa al mundo cuando su canción “Livin’ la vida loca”, rompió records de ventas y se convirtió en una de las canciones más escuchadas en Estados Unidos (y el mundo anglosajón). El tema incluido en el primer disco en inglés del artista puertorriqueño, es una oda a la alegría, la fiesta y a todo eso que el mundo entero piensa que hacemos los latinos en nuestros ratos libres. La canción le dio la vuelta a medio planeta y seguramente puso celoso a Chayanne (quien años antes no había llegado a esos extremos de popularidad con su hit “Fiesta en América”) y a otras celebridades latinas que llevaban tiempo intentando conquistar Norteamérica.

  • De Salma a Diego

Desde que Salma apareció bailando sensualmente con una serpiente enroscada en su cuerpo de diosa en una escena de la película “Del Crepúsculo al Amanecer”, el mundo se declaró incapaz de quitarle los ojos de encima. Y fue así como Salma junto con Diego Luna, — quien al igual que ella perteneció alguna vez al club de las telenovelas mexicanas—, conquistaron Hollywood. Salma, con un ramillete de películas filmadas de 1993 a la fecha, en las que su estatus de símbolo sexual latina se mantiene intacto. Diego, hizo historia al ser el primer mexicano que formó parte esencial de la saga Star Wars y ahora se prepara para encarnar a un gánster latino en el remake de Scarface. En la antesala, están Gael, Bichir, Karla Souza y tantos más que ya han logrado obtener papeles importantes en series y películas extranjeras, pero que les falta dar ese pequeño paso (tú no, Paty Manterola).

  • El acento de Sofía Vergara

Antes de pelearse con todo el mundo ya como presidente, Trump ya había discutido por twitter con uno de los guionistas de “Modern Family”: “La serie parece escrita por un idiota, es un show muy aburrido” le dijo Trump al escritor. Lo cierto es que —con excepción de Donald —todos parecen amar la serie y a uno de sus personajes principales: Sofía Vergara. Sí, el mundo le ha perdonado a la colombiana que pronuncie tan mal el inglés y la actriz se ha convertido sin duda, en una de las celebridades latinas más cotizadas (y guapas) de la actualidad.

  • "¿Quién le dio la green card a ese…?"

Hace un año, medio internet se ofendió por la broma de Sean Penn a su amigo Alejandro González Iñárritu. El actor espetó en plena ceremonia de los Oscar: "¿quién le dio la green card a ese hijo de perra?". Lo cierto es que ni el mismo Trump podría quitarle el derecho a Iñárritu de presumir que ha triunfado en Hollywood y que su cine, a pesar de no tener matices latinos por ningún lado, es uno de los más prestigiosos del mundo.

  • Enrique Iglesias, el mambo no. 5 y otros hit wonders…

Y no, no vamos a incluir en esta lista a Bruno Mars, quien en realidad se apellida Hernández y es tan latino como Don “Fran’cico.” “No quiero que las disqueras me conviertan en otro Ricky o Enrique iglesias” comentó en alguna ocasión. Quizás el artista de ascendencia puertorriqueña (y filipina), temía convertirse en otro one hit wonder latino curious. Como el alemán Lou Bega que puso de moda de nuevo al mambo en 1999 y que luego se borró del mapa. El español Enrique Iglesias es otro de los casos de artistas que abrazaron lo latino (en este caso, lo urbano) y ya no lo soltaron. ¿Justin Bieber grabando con J. Balvin? Jeniffer Lopez (que le debe todo a Selena), Selena Gomez, Rihanna, —la chica de Barbados—, colaborando con Paul McCartney…Sí, las cosas se han salido un poco de control, pero de lo que no cabe duda, es que lo latino está de moda y desde que “La isla bonita” irrumpió en el top mundial hace tres décadas, la gente se fue haciendo a la idea de que los latinos iban conquistar el mundo algún día, tal como está sucediendo.