La audiencia de Comey hizo que el Congreso se convirtiera en una transmisión televisiva obligada en la era de Trump

Más de 18 millones de espectadores vieron el testimonio del exdirector del FBI, James Comey.

Etiquetas:

Sólo en 2017 una audiencia en el Congreso podía convertirse en televisión obligada.

El jueves, el exdirector del FBI, James Comey, testificó ante el Congreso sobre sus interacciones con Donald Trump. El muy esperado evento se transmitió durante tres horas, a partir de las 10 de la mañana, en varias redes de difusión y por cable, así como a través de vario sitios en línea. Mediante tres redes de televisión y tres canales de cable —ABC, CBS, NBC, CNN, Fox News y MSNBC—, el testimonio de Comey atrajo la atención de más de 18 millones de espectadores durante su emisión de tres horas: desde las 10 a.m. hasta la 1 p.m. Esta cifra supera fácilmente a los 16 millones que vieron el juego 3 de las finales de la NBA el miércoles por la noche, según los datos de Nielsen. Considerando la hora del día y el tema que se trató, esto resulta sorprendente.

No es ningún secreto que el presidente es un adicto a las calificaciones. Algunas veces intenta —muchas veces sin éxito— utilizar los datos de Nielsen como un arma contra sus críticos más duros y sus enemigos más feroces. Así que suponemos que la autoproclamada “máquina de calificaciones” ha estado esperando estos números con gran interés. A raíz del testimonio de Comey, Trump tuiteó: “A pesar de tantas mentiras y declaraciones falsas, vindicación total y completa... y ¡WOW, Comey es un filtrador!” Y elogió, asimismo, la cobertura de Fox & Friends. Ahora que no hay más calificaciones, seguramente él tendrá algo más que decir.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.