Ismael Cala, el Deepak Chopra latino: “Trump tiene que ir a terapia, es un analfabeto emocional”

El New York Times lo comparó con Larry King por sus entrevistas a grandes líderes mundiales en CNN. Sin embargo, dejó el periodismo para convertirse en un gurú del coaching y el mindfulness.

Hace un año, Ismael Cala (Cuba, 1969) se despidió de los 26 millones de hogares iberoamericanos que lo seguían en el canal de noticias CNN en Español para desarrollar su otra faceta: la de coach personal y líder del mindfulness, el bienestar y el emprendimiento social. De la noche a la mañana, esta estrella de la televisión hispana en Estados Unidos dejó de ser “el Larry King latino” (así lo bautizó The New York Times tras haber entrevistado a casi todos los mandatarios de América) para convertirse en “el Deepak Chopra latino”.

Cala se define como “hijo intelectual” de Chopra, el famoso médico y conferencista hindú especializado en espiritualidad y poder de la mente. “Es uno de mis maestros y referentes. Mezcla la ciencia occidental con la cultura milenaria védica de la India. Todos deberíamos aspirar a esa combinación”, explica Cala, que este martes presentó su nuevo libro, Despierta con Cala (Aguilar), en la Casa de América de Madrid ante más de medio millar de almas en busca de sus consejos. Está acostumbrado a mover masas en sus conferencias y seminarios motivacionales. A veces llena auditorios con capacidad para 5,000 personas.
“La gente piensa que la espiritualidad es humo y misticismo. No es así, la espiritualidad es tener conciencia y la base real por la que se mueve nuestra sociedad. Y mi misión como comunicador es elevar conciencias”, asegura a Vanity Fair. De hecho, le gusta decir que es “un activista de la salud mental”. “Tengo antecedentes de suicidios y esquizofrenia en mi familia y mi historia puede ayudar a otros”. Bienvenidos al “mundo Cala”.

Dejó CNN en el momento oportuno, antes de que Trump le declarara la guerra a la cadena.
No fue programado. Pero, ahora que me lo dices, sí. Tras un año fuera de la pantalla, tengo más objetividad para reflexionar. Yo pensaba que como periodista debía ser neutral y objetivo. Pero cuando regrese al periodismo, no lo haré con el mismo concepto. Los tiempos han cambiado y estos tiempos ya no piden neutralidad, sino autenticidad. El mundo ha cambiado con Trump y los periodistas debemos cambiar.

Son tiempos difíciles para CNN, con la Casa Blanca en su contra.
La pugna con medios como CNN no es nueva. Son tiempos difíciles para el periodismo en Estados Unidos y para el periodismo en general. Es increíble cuando uno ve que la Casa Blanca veta a periodistas o no deja entrar a las cámaras. CNN tuvo que contratar a un ilustrador para poder cubrir una rueda de prensa del presidente. Trump ha traído al mundo una trombosis. Es un síntoma más de que vivimos en un mundo “vuca”: iniciales de volátil, incierto (uncertain en inglés), complejo y ambiguo. Trump ha traído “vuca” exponencial. Yo lo llamo “tramvuca”.

Ahora todos hablan de la posvedad. ¿Mentir está de moda?
La posverdad no es una novedad. Lo nuevo es que los medios ya no tienen el monopolio de la información y la desinformación. Ahora, cualquiera con una cuenta de Facebook o Twitter puede viralizar una mentira.

¿Las redes sociales han llegado para salvarnos o condenarnos?
Para ayudarnos. Depende del uso que les demos y de cuánto dependamos de ellas. Yo le veo una gran ventaja a las redes. Ahora podemos comercializar nuestra marca personal y negocios sin tener que pagar una fortuna a una agencia de publicidad. Pero mucha gente solo cae en la vanidad, en la trivialidad de las redes. Eres esclavo o las dominas, la elección es de uno.

Como coach personal, ¿qué consejo le daría a Trump?
Que vaya a terapia profunda. Su ego le traiciona constantemente. Es un analfabeto emocional. No es un ataque personal, es un diagnóstico. Su cerebro reptiliano, el más básico de los cerebros, lo domina. Alguien que escribe tuits a las 3 de la mañana no está bien de la cabeza. 

Como cubano, ¿qué opina del enfriamiento de las relaciones entre EE UU y su país?
No puedo mentir, celebré el acercamiento que hizo Obama con Cuba. La política hostil no derrocó al gobierno de los Castro, sofocó al pueblo. Yo lo viví. El enfriamiento de las relaciones es Trump tratando de ser Trump y desvirtuando todo lo que hizo Barack Obama.

Sé que hace poco regresó a su país tras 15 años de exilio. ¿Cómo ve Cuba en la “era Trump”?
Me ha gustado ver un atisbo de capitalismo. Cuba se ha tenido que abrir ante la inminente posibilidad de sucumbir. El país está ahogado por la incompetencia y la improductividad. Primero perdió a la Unión Soviética, ahora a Venezuela. No tiene a nadie que le de dinero y no le ha quedado más remedio que abrirse a una economía de oferta y demanda. No quieren nuevos ricos, pero ya están surgiendo. Si quieren el comunismo chino, tendrán que aprender a vivir con gente que acumula capital. Es la ley del mercado. Pero sigue habiendo violación a los derechos humanos y represión.

¿Tiene más éxito informando o motivando a la gente?
He tenido mucho éxito haciendo ambas cosas. Pero un año fuera de pantalla me ha hecho reflexionar y darme cuenta de algo: el mundo, más que nunca, necesita gente que informe y motive. Una información sin motivación está condenada a caer en el pozo de la repetición sin sentido. El mundo necesita noticias con intención y periodistas que sean líderes de conciencia. 

¿Qué entrevista le ha quedado en el tintero?
La de Obama. No pierdo las esperanzas.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair España.