Cómo una huelga de escritores podría afectar tus series favoritas

The Walking Dead, American Horror Story, Star Treck: Discovery y Jessica Jones, de Marvel, podrían verse afectadas si el W.G.A. se va a huelga.

El lunes, el Gremio de Escritores de América (W.G.A., por sus siglas en inglés), votará para decidir si se autoriza o no una huelga, la cual podría parar la producción de programas de televisión. El gremio, que representa a los guionistas detrás de la mayoría de los estudios de películas y series de televisión, está considerando irse a huelga, dado que la renovación de sus contratos con los estudios —representados por Alliance of Motion Picture y Television Producers— tiene como fecha límite el primero de mayo. Aquellos que no le perdieron la pista a la televisión a finales de la década de 2000 recuerdan lo que podría ocurrir: una suspensión de los programas nocturnos seguido de retrasos y temporadas cortas de las series programadas para salir al aire en otoño. Entre los programas que pronto comenzarán a sentir cierta presión se encuentran eternos favoritos como The Walking Dead y American Horror Story, así como algunos estrenos muy esperados, incluyendo Star Trek: Discovery, de CBS All Access. (Los fanáticos de Game of Thrones pueden relajarse; de momento, están a salvo.)

Los programas nocturnos serán sin duda los primeros afectados. Sin escritores, éstos —que se producen el mismo día en que salen al aire— estarán forzados a transmitir repeticiones de inmediato. La última vez que ocurrió algo así, los conductores de estos programas volvieron a salir al aire antes de que concluyera la huelga, pero cuando ya habían transcurrido varias semanas. Muchas series nocturnas han elevado sus ratings a partir de las elecciones de 2016, lo que hará que las repeticiones —ahora, más que nunca— sean un golpe especialmente duro. Saturday Night Live y Lorne Michaels se sentirían especialmente frustrados, puesto que la huelga recortaría la temporada de sketches tres episodios —sacándola del aire antes del esperado regreso de Melissa McCarthy, quien está lista para ser la conductora el 13 de mayo (y para volver a llevar su querida imagen de Sean Spicer). Y también está The President Show, el nuevo proyecto nocturno semanal de Comedy Central, que se estrenará este jueves. Si la huelga ocurre, este proyecto se verá truncado en sus pininos.

Además de los nocturnos, muchos otros programas son particularmente vulnerables. Muchos de ellos están programados para comenzar a filmarse en mayo, incluyendo a los gigantes The Walking Dead y American Horror Story, así como la aclamada por la crítica, Jessica Jones. Quizá aun más preocupante, sin embargo, sea el caso de las nuevas series cuyos estrenos podrían frustrarse por la huelga, como Star Trek: Discovery, una exclusiva de CBS All Access que está pensada para ser uno de los principales ingresos del servicio de paga V.O.D., junto con The Good Fight. Afortunadamente, algunas series, incluyendo Game of Thrones, Orange Is the New Black yel revival de Twin Peaks de Showtimesya cerraron sus próximas temporadas, lo que las deja al margen de los problemas relacionados con la huelga.

Los programas de estas cadenas suelen reanudar las producciones en julio, aunque, si la huelga dura lo suficiente, el retraso podría seguir para muchas otras series también.

Ésta no es la primera vez que el gremio vota a favor de una huelga —y tampoco fue en 2007, cuando el paro duró 14 semanas, arrastrando la huelga a 2008. Hubo otra huelga en 1988 que duró 22 semanas —la más larga en la historia del W.G.A.—; una de dos semanas en 1985; una de tres meses en 1981, y una de 21 semanas en 1960. Esta vez, el gremio se va a huelga por cuestiones concernientes a los salarios y a la atención médica.

Aunque algunos fanáticos puedan pensar que el Peak TV que vivimos —el momento cumbre de las series televisivas— significa más trabajo para los guionistas, puede en realidad significar menos. Hoy, las temporadas televisivas muchas veces realizan menos episodios que antes, pero esto requiere el mismo compromiso por parte de los escritores. A ellos usualmente se les paga por episodio, así que esto reduce potencialmente su salario. Y los guionistas tienen prohibido tomar trabajos externos mientras están comprometidos con una serie, por lo que no hay manera de compensarlos en este sentido. En otras palabras, aunque los escritores trabajan igual de duro, están ganando menos. Para nivelar esta situación, el gremio demanda salarios mínimos y un aumento en el costo de los guiones, y están exhortando a los guionistas de televisión por cable a que busquen salarios comparables a los de los escritores de televisión abierta, que generalmente cobran más. En cuanto a la atención médica, el gremio busca promover que los empleadores de los estudios contribuyan a los planes de salud.

La huelga en potencia llega en un momento crítico para la industria por diversos motivos. El más obvio son las próximas presentaciones, programadas dentro de tan sólo un par de semanas, que tendrían serias dificultades con la huelga. Estos eventos están dirigidos a los anunciantes, en los que cada cadena muestra a los ejecutivos sus más atractivas ofertas. Y es mucho más difícil venderles las nuevas series cuando no pueden prometerles una temporada entera. En términos generales, opciones de transmisión como Netflix, Hulu y Amazon cuentan con un mercado mucho más amplio que el que tenían en 2007, con catálogos de contenido que ya está en línea para los espectadores; no es un buen momento para que ninguna cadena quiera transmitir repeticiones.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.