Rachel McAdams también tuvo un horrible encuentro con James Toback

Más de 300 mujeres han acusado ya al realizador por casos de acoso o agresión sexual

Con las acusaciones contra Harvey Weinstein todavía enturbiando la actualidad en Hollywood, más mujeres han salido a la palestra para denunciar el comportamiento infame de otros hombres con poder en Hollywood. Empezando por el jefe de Amazon Studios Roy Price y hasta el director James Toback, al que ya han señalado por agresión o acoso sexual más de 300 mujeres.

Uno de los nombres más prominentes en denunciar a Toback es Rachel McAdams, que en una entrevista con Vanity Fair este jueves ha repasado su terrible experiencia con el realizador. Su anécdota es una que, tal y como con el caso Weinstein, guarda muchas similitudes con numerosas de las decenas de acusaciones contra Toback. La de la actriz de El diario de Noa (2004) tuvo lugar cuando ella era una estudiante de teatro de apenas 21 años a la que Toback invitó para hablar de una posible participación en su película Harvard Man (2001).

“Era un casting muy importante”, dice McAdams en la entrevista con Vanity Fair. “Era bastante nueva en todo esto, así que hice el casting y me dijo: ‘Creo que tienes mucho, mucho talento. De hecho, creo que encajas muy bien en esto, pero me gustaría trabajarlo un poco contigo y quizá ensayarlo algo más y ver si podemos hacerte llegar a donde necesitas'”.

McAdams dejó entonces su número de teléfono a la asistente de Toback y el director la llamó de vuelta esa misma noche, pidiendo quedar con la actriz en su habitación de hotel para discutir su papel en la película. McAdams tenía otro compromiso en su primer trabajo en televisión al día siguiente, pero al final accedió a quedar con Toback dada su insistencia. Al llegar al hotel, el realizador la recibió sentado en el suelo y rodeado de revistas y libros esparcidos por el suelo. Lo primero que le dijo fue: “Tengo que decírtelo. Me he masturbado innumerables veces hoy pensando en ti desde que nos conocimos en tu casting”.

Toback le aseguró a McAdams que ambos tenían que desarrollar una relación íntima porque el papel para Harvard Man lo necesitaba. Después le pidió que leyera diferentes pasajes de artículos escritos sobre sus películas o sobre su trabajo como realizador, algo que dejó a McAdams muy confundida pues se suponía que había ido al hotel a hablar sobre el guión de la película. Llegado un punto, Toback se levantó para ir al baño y al volver le dijo a McAdams: “Me acabo de masturbar en el baño pensando en ti. ¿Me enseñarías tu vello púbico?”.

McAdams abandonó la habitación tras ese comentario, pero tardó mucho tiempo en olvidar el encuentro. Al día siguiente, después de no pegar ojo pensando en lo que había pasado, llamó a su agente, que se disculpó y le dijo que no era la primera vez que pasaba. “Ahí es cuando me enfadé”, dice McAdams. “Porque sentí que me echaron a los leones sin que nadie me avisara de que él era un depredador. Era algo que sabían que había hecho antes”.

La actriz espera que esa clase de comportamiento acabe para siempre en Hollywood. “Tenemos que empezar a pensar en la clase de epidemia que tenemos delante”, dice McAdams. “Tenemos que sacar todo a la luz con tal de que podamos entender cómo de arraigado está este tema. Creo que incluso tenemos que agotarnos al compartir nuestras experiencias antes de que podamos empezar con la reconstrucción. Y con suerte nunca caeremos de nuevo en las sombras”.