Halle Berry cree que los duros momentos la han catapultado al éxito

Antes de convertirse en una estrella internacional, la actriz malvivió durante años en Nueva York, e incluso llegó a vivir en un albergue.

Los comienzos no son fáciles. Tampoco para aquellos que ahora viven una vida, en apariencia, despreocupada. La mayoría de las estrellas de Hollywood, que disfrutan de todas las comodidades inimaginables, comenzaron sus carreras sin más ayuda que su propia perseverancia.

Ese también fue el caso de Halle Berry, la primera actriz afroamericana en ganar un Oscar en el año 2002 por Monster's Ball. Pero antes del éxito, su vida no fue fácil; cuando tenía 18 años dejó su casa en Cleveland (Ohio) y se mudó a Chicago para trabajar como modelo. Después de unos meses, decidió probar suerte en Nueva York con el poco dinero que tenía ahorrado.

Allí se vio indefensa, así que le pidió ayuda a su madre, pero esta tomó una decisión que Berry nunca olvidaría: le dio a su hija un no por respuesta. Como consecuencia, la actriz tuvo que vivir en un albergue durante un tiempo, según ha confesado a la revista People.

“Aquello fue duro. Llamé a mi madre y le pedí que me enviara algo de dinero, pero me dijo que no, y estuve un año sin hablar con ella. Aquello fue probablemente una de las mejores cosas que hizo por mí”, explica Berry, que aún se emociona al recordarlo.

La actriz recuerda las palabras de su madre como si las hubiera escuchado recientemente. “Si quieres estar ahí, entonces tienes que solucionarlo tú sola”, le dijo. Aun así, Berry decidió que quería intentarlo y reconoció que nunca se planteó abandonar su propósito. “Tenía que demostrarle [a mi madre] y a todos los demás que podía hacerlo”, comentó la actriz. “Mis días en el albergue fueron parte del aprendizaje hasta que conseguí un trabajo como mesera. Después fui barista hasta que logré encaminar mi vida. Eso fue lo que hice”, sentenció.