Ford retira su planta constructora en México y así da inicio la amenaza Trump

Era cuestión de días para comenzar a ver los efectos de las advertencias que hizo respecto a México. ¿Qué significará para la economía?

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Se acerca el 20 de enero, fecha en que Donald Trump tomará posesión de la presidencia de los Estados Unidos y hasta ahora parecía estar llevando una agenda poco agresiva y hasta relajada hacia nuestro país, pero sus amenazas hechas en campaña ya dieron el primer golpe sobre México. No, esta vez no se trata del muro.

El año pasado, el director general de Ford, Mark Fields, anunció que invertiría 1,600 millones de dólares en México para una nueva fábrica dedicada a construir autos pequeños como el Ford Focus, Ford Fiesta y Ford C-Max. Esta se ubicaría en San Luis Potosí y daría empleo a 2,800 personas para el año 2020.

Y mientras aquí se celebraba el Día de la Independencia, del otro lado de la frontera, cuando aún era candidato, Trump criticó a la compañía automotriz por tener parte de su proceso de producción en México y amenazó con imponer 35% de aranceles a cada uno de los coches que entraran por la frontera sur de EUA. A Ford, esta advertencia le pareció mínima porque se avistaba que la ganadora sería Hillary Clinton, después de su derrota el pasado 8 de noviembre, muchas cosas cambiaron.

ford retira su planta constructora en mexico por amenaza de donald trump

Este martes 3 de noviembre, la decisión de Fields cambió y ahora esa inversión se quedará en Estados Unidos. Ahora, solo el Ford Focus será ensamblado en una planta existente en Hermosillo, Sonora, y la nueva inversión —que ahora tiene 700 millones de dólares— será destinada a expandir la producción de coches eléctricos en Michigan.

La decisión tomada por Ford ocurre justo unas horas después de que el presidente electo amenazara a General Motors por vender en el mercado estadounidense modelos Chevy Cruze de manufactura mexicana.

Si bien esto no se refiere a que desaparezcan una planta automotriz ya existente, sí es un golpe para la creación de empleos. En la economía mexicana existe una dependencia donde el vecino del sur vive prácticamente de la demanda del norteño (casi 80% de las exportaciones que se hacen a EUA y más de la mitad de la inversión extranjera directa).

A las grandes empresas de Estados Unidos les es redituable tener plantas en México porque —a pesar de la distancia— la mano de obra es mucho más barata, pero no así el pagar tan altas tarifas impuestas por el gobierno entrante… Y tener en contra al hombre que lidera el gobierno.

Ford

Entre las promesas de campaña Donald Trump, siempre llevó un discurso centrado en el proteccionismo, a generar más empleos en su propio país y asegurar un mejor futuro para sus residentes oficiales. Seguro de su victoria, en ese entonces el magnate aseguró que Ford no cumpliría con sus planes: “No se van a ir, pero si se van no pasa nada. ¡Haremos una fortuna!”, apuntó.

Por otro lado, hay empresas que apoyan por completo la política de Trump hacia el proteccionismo interno, una de ellas es New Balance. La famosa marca de tenis es de las que más empleados tiene en Estados Unidos si se compara con otras iguales. Y aunque posee fábricas en China, Indonesia o Vietnam, tiene la fuerte convicción de hacer solo una producción local que si bien les puede generar más costes laborales, les hará ahorrar en transportación y distribución.