8 razones para no perderse Riverdale

Hoy se estrena en México la nueva serie del universo de Archie y sus amigos, como una apuesta arriesgada que reinventa al personaje en un tono más oscuro.

En cierto episodio de South Park, Cartman, el obsesivo y villanesco personaje animado, emprendió una cruzada para asesinar a todos los pelirrojos del mundo. Afortunadamente, Archie sobrevivió al genocidio (Pippi Långstrump y Ed Sheeran, favor de reportarse, porque no tenemos noticias de ustedes) y ahora, el pecoso personaje del comic creado en 1939, regresa a la TV en un tono mucho más oscuro y moderno. Riverdale, es la nueva serie que lleva el nombre del pueblo de Archie y su pandilla, que llega oficialmente este 26 de abril a México, a través de Warner Channel. ¿Vale la pena ver la reinvención de estos icónicos personajes de la cultura pop? Te damos 8 razones para darle una oportunidad.

1. La actualización en tono ambiguo de los personajes.

Si en el cómic clásico los personajes eran súper cándidos y estaban instalados en décadas pasadas donde todo parecía color de rosa (incluidas las agujetas… y nos referimos al cómic original y no a sus reinterpretaciones modernas), en la serie actual, los personajes son totalmente ambiguos, tal como los anti-héroes de este siglo pero incluso más corrosivos que las actuales versiones del cómic. Archie (interpretado por el actor neo-zelandés KJ Apa) no es el típico estudiante distraído y enamoradizo, más bien es una especie de soñador con abdomen de lavadero y sensibilidad musical, que se da el lujo de desairar a una hermosa Betty y ser el joven amante con Miss Grundy (la señorita Canuta) quien en la historieta es una anciana canosa insoportable y aquí, una hiper sexosa profesora cougar. Pero no sólo él, la misma Betty, Veronica y Jughead, adoptan un tono un sombrío y misterioso en esta serie.

2. El totalmente nuevo Jughead.

Jughead (o Torómbolo), uno de los personajes clave del cómic, si bien no abandona su sombrero, su look luce estilizado y misterioso. El personaje, en lugar de devorar hamburguesas como en las historietas, se dedica a investigar misterios. El personaje en la serie, se define como asexual, ese punto sí muy acorde con el cómic, donde el buen Torómbolo se la pasaba esquivando los embates románticos de Esther, su eterna enamorada.

3. La Betty Cooper ideal.

La Betty de Riverdale, interpretada por Lili Reinhart es perfecta, pocas veces hemos visto un casting tan acertado. La chica transmite la dulzura que siempre ha sido parte del personaje en el cómic. El amor que derrocha por Archie, su novio imposible, sin duda hará que más de una chica o chico, eternos huéspedes de la friendzone, se sientan identificados. Además, su relación amor-odio con Verónica, es creíble e intensa.

4. La intensa historia: sexo, adolescentes y asesinatos.

Si bien en el cómic los conflictos giraban en torno a cuántas hamburguesas era capaz de comerse Torómbolo o si su papá le prestaba el destartalado coche a Archie para invitar a salir a Verónica, en Riverdale la trama involucra asesinatos, tríos amorosos, personajes complicados, vampirismo, relaciones tormentosas, sueños rotos infidelidad y demás curiosidades.

5. Los villanos

Sí, en el cómic Archie sólo tenía que preocuparse por que Carlos (o Charles) se quisiera pasar de listo e invitara a Verónica a salir antes que él. Ahora, el personaje de la serie tiene que lidiar con remordimientos de consciencia por algo que sospecha y no puede confesar, con una temible Cheryl Bloosom (una villana pelirroja igual que él) y todo un pueblo que parece conspirar contra él y sus deseos de ser músico (y además, de seguir el affair con Miss Grundy).

6. La nostalgia

No obstante su pretensión de hacer borrón y cuenta con los personajes, la serie juega con esa nostalgia del cómic que todo mundo conoce. Y además, para aumentar esa sensación de déjà vu, se hizo de los servicios de Luke Perry, el famoso Dylan del programa noventero Beverly Hill 90210, en el papel del papá de Archie.

7. Sus referencias y diversidad.

Cada episodio de Riverdale, lleva el nombre de una película emblemática (como Heart of Darkness o The Outsiders), y referencias a otras series de televisión, como Gossip Girl, Desperate Housewives y Twin Peaks. Además, el nuevo Archie no desentona con los cómics alternativos del personaje, en el que lo mismo se ha enfrentado a Predator que a Punisher o inluso ha muerto abatido a balazos por defender a sus amigos. Pero si lo que quieres es ver diversidad, aunque en los cómics en sus versiones modernas ya se habían introducido a personajes gay, en la serie vemos esa tendencia a la alza (incluso adelantamos un beso entre Betty y Verónica) e incluso a un Moose (Gorilón le decían en los cómics mexicanos) bastante confundido por su orientación. Y claro, el grupo musical de los cómics, Josie and the Pussycats (que también hacen su aparición en la serie) son afroamericanas en esta versión y la misma Verónica (interpretada por la actriz Camila Mendes), es de ascendencia latina.

8. La música de la serie.

Olvídate de The Archies y su hit “Sugar, Sugar”. Cada capítulo de Riverdale está lleno de nueva música y el soundtrack, es de lo más exquisito. De la sutileza electrónica de Tegan and Sara a la moderna nostalgia de M83 o el sui géneris pop de Santigold, las canciones son otro factor que provee de intensidad a cada escena de esta serie juvenil de misterio, humor negro y romance, que todo mundo debería disfrutar.