Esta es la historia de Humpty Dumpty Trump

Así fue el primer Easter Egg Roll del presidente más controversial de los Estados Unidos.

Pudo ser un sketch de Saturday Night Live (¿qué de todo lo que hace Donald Trump no se presta para hacer uno?), pero en esta ocasión el acto en sí dio suficiente material para el entretenimiento general. Desde hace 139 años, el Easter Egg Roll se lleva a cabo en la Casa Blanca y en 2017 no fue la excepción. Bueno, estuvo a punto de serlo. Según The New York Times, a pesar de que no hubo planeación oportuna del evento –días antes muchos de los involucrados todavía no sabían si se llevaría a cabo-, el magnate convertido en mandatario agradeció la labor de su esposa en la organización: “estuvo trabajando en esto desde hace mucho tiempo para que saliera perfecto”.

Si bien no fue verdad, al menos nos quedó claro que Melania pudo con el bomberazo. Pero si se compara con los –increíblemente exitosos- que ofreció la pareja Obama durante su administración, los Trump tendrían su respectivo y bien merecido walk of shame. Como ya es una constante en los eventos públicos del presidente naranja; la convocatoria fue mucho menor, las grandes celebridades de la farándula y del deporte brillaron por su ausencia, y el mismo discurso de siempre volvió a escucharse: “Hagamos –ahora del rally- algo GRANDIOSO”. Qué fácil la tiene su equipo de prensa y comunicación, ¿verdad?

Easter Egg Roll 3

Sin embargo no todo estuvo para llorar. ¡No hay que olvidar que fue un acto cómico sin guion! Tal vez el que no pusiera su mano en el corazón mientras se entonaba el himno y que tampoco quisiera leer no fue chistoso, pero lo demás sí. Por supuesto que para nada era “LA” fiesta a la que todo mundo se moría por asistir. Los invitados más notables -y que por lo menos no infundaban miedo como otros presentes- fueron Elmo, el Gato en el Sombrero y las Tortugas Ninja (no las de la película). Sí, a un lado de algunos seguidores de Voldemort, o sea de los miembros del gabinete y equipo trumpista como Kellyanne Connway, Sean Spicer y Jeff Sessions, hasta la botarga del conejo de Pascua deja de ser escalofriante.

Justo ese personaje fue el que robó cámara. Sorry, Elmo! Sorry, Sean! *Hace casi una década el secretario de prensa fue quien usó el disfraz. Qué mal que no quiso repetir el papel. ¿Pero en qué radicó el éxito esta vez? Su look: esos grandes lentes y cara de asombro de “no puedo creer lo que este humano está diciendo” provocaron más de una buena carcajada, sobre todo cuando Trump ofrecía sus palabras antes de dar inicio al festejo. Nadie lo tuiteó mejor que James Corden: “Este conejo es todos nosotros, todo el tiempo”… Cada vez que Donald abre la boca. ¿La cereza en el pastel? Los lower third que acompañaban la transmisión en vivo. Uno especificaba quién era el presidente para que no se le confundiera con el conejo. ¡Aplausos!

Easter Egg Roll 1

Para cerrar con broche de oro, cuando un pequeño se le acercó al presidente para que le firmara su gorra (no juzguemos al niño, por favor, no sabe lo que hace), Trump accedió para después aventarla entre la “multitud”. ¿Por qué hizo semejante tontería? Lo más sensato es que culpemos otra vez a su ego. Tranquilo, chiquillo, cuando crezcas te darás cuenta de que te hizo un favor. De principio a fin, este Easter Egg representa una caída más del muro de Humpty Dumpty Trump.