El legado de la única mujer que apoyó a Diana de Gales

Raine Spencer, que pasó de ser madrastra malvada a gran apoyo de Lady Di, protagoniza una gran subasta un año después de su muerte que promete ser tan apasionante como su vida.

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Durante años, Raine Spencer (Newbury, 1929-Londres, 2016) fue la madrastra malvada de Lady Di, la segunda mujer de su padre, el conde Spencer, a quien la princesa de Gales y sus hermanos llamaban 'Acid Raine' –'lluvia ácida'– con encono. Sin embargo, cuando Diana se divorció de Carlos de Inglaterra (y, por ende, de la familia real), la cosa cambió: Raine se convirtió en la confidente con quien la princesa del pueblo solía almorzar en Connaught Grill, uno de los locales más exclusivos del exclusivo barrio londinense de Mayfair.

“Diana era encantadora. Sufrió una presión enorme a lo largo de su vida, pero acabamos siendo amigas”, recordó la condesa Spencer en su última entrevista, en verano de 2015. Entonces, la revista The Gentlewoman, una selecta publicación bianual (su última portada es Sofia Coppola), dedicó un extenso perfil a la aristócrata, directora del departamento Internacional y del de Inversiones Inmobiliarias de Harrod's.

Diana y Raine compartían, entre otras cosas, ambas compartían interés por la astrología –Raine era virgo; Diana, cáncer– y una especial predilección por los bolsos de Christian Dior. En concreto, por el modelo Lady Dior de la casa. Uno de ellos forma parte de la Colección de Raine Spencer que se subastará el próximo 13 de julio en la sede de Christie's en Londres. Más de 300 objetos entre los que destacan pinturas del siglo XVIII, antigüedades, joyas de Van Cleef & Arpels (entre ellas, un diamante de 18 quilates) y varios vestidos de alta costura de Pierre Balmain o Yves Saint Laurent, amén de un Lady Dior en cuero negro con tachuelas cuyo precio de salida se estima en unas 1.000 libras.

Hija de la novelista Barbara Cartland, la prensa británica suele referirse a ella como la It Girl genuina, la última gran dama de la alta sociedad londinense. Pero Raine no se dedicó solamente a los bailes –fue la Debutante del Año 1947, vestida con una reproducción de un vestido de Worth para la emperatriz Victoria Eugenia– ni a las carreras de caballos y otras ocupaciones propias de su clase.

Durante los últimos 20 años de su vida compaginó su trabajo en Harrod's, donde entró para vender jerséis de cashmere y acabó al rente de la sección inmobiliaria, con su papel en varias organizaciones –la British Tourist Authority, el London’s Historic Buildings Board o el Covent Garden Joint Development Committee, enumeró en una entrevista–. Con su jefe, Mohamed Al Fayed, dueño de los famosos almacenes hasta 2015 y padre de Dodi, el último amor de Diana, viajó a “más de 16 países del mundo: Baréin, Bielorrusia, Catar, Egipto, Kazajistán o Kuwait... "Ha sido excitante”. Su última aventura consistió en aprender un mandarín tan aceptable “que un empresario chino me ha dicho que si me mudo a Shaghái, seré más famosa que David Bekham”.

Casada en tres ocasiones, la última con el conde francés Jean-Francois Pineton de Chambrun, y madre de cuatro hijos de su primer matrimonio con Gerald Legge, vizconde Lewisham y noveno conde de Dartmouth, Raine Spencer tenía, según sus íntimos un sexto sentido para las antigüedades y las obras de arte. De hecho, se encargó de redecorar –y explotar hasta hacerla rentable– Althorp House, la propiedad de 550 acres en Northamptonshire donde creció Lady Di. Si quieren hacerse con un recuerdo de esta mujer singular, conservadora –“Estoy casada con el Partido Tory”, llegó a declarar en una ocasión– pero que, hasta bien entrados los ochenta, solía disfrutar de la noche londinense en Lou Lou's, uno de los clubes nocturnos favoritos de Kate Moss, anoten en su agenda: jueves 13 de julio. Una de las piezas es un juego de té de Claridge's, donde ella solía tomarlo casi a diario.


*Texto originariamente publicado en Vanity Fair España.