El juicio de Bill Cosby comenzó con un emotivo testimonio

Kelly Johnson subió al estrado para demostrar que el presunto ataque de Cosby sigue un patrón.

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El juicio por asalto sexual de Bill Cosby comenzó el lunes 5 de junio de 2017, en el Palacio de Justicia del Condado de Montgomery en Norristown, Pennsylvania. Cosby llegó al tribunal con su excompañera de Cosby Show, Keshia Knight Pulliam, aunque él no testificará durante el juicio, que se espera que dure dos semanas. Pero sí se contó con el testimonio de la primera testigo de la fiscalía, Kelly Johnson. Johnson es una de las presuntas víctimas de asalto sexual de Cosby (de un total de al menos 60), cuyo testimonio está siendo utilizado por los fiscales para probar que el caso presentado por Andrea Constand sigue un patrón por parte de Cosby. Durante su emotivo testimonio, Johnson, con el apoyo de la célebre abogada de derechos civiles, Gloria Allred, recordó la noche de 1996 en que Cosby supuestamente la convenció de tomar una pastilla para posteriormente atacarla.

Cosby enfrenta tres cargos de agresión sexual agravados por presuntamente drogar y agredir a Constand. Su abogado, Brian McMonagle, negó estas afirmaciones desde el principio.

Según The New York Times, en sus primeras declaraciones McMonagle dijo que había inconsistencias en el relato de Constand sobre el ataque, y aludió a las 53 llamadas telefónicas que hizo a Cosby después del presunto incidente en su casa en Filadelfia en 2004. “Su historia no es consistente”, dijo McMonagle, Mientras Cosby se levantaba y asentía con insistencia.

Cuando las supuestas víctimas de Cosby comenzaron a aparecer masivamente a finales de 2014, muchas de sus historias eran notablemente similares: un establecimiento de confianza entre el comediante y las mujeres jóvenes, una exhortación a tomar una píldora y una agresión. O, en palabras de la asistente de la abogada de distrito, Kristen M Feden, “confianza, traición y la incapacidad de dar su consentimiento”. La historia de Johnson se ajusta al patrón: Johnson, que había trabajado como asistente del agente de Cosby en la Agencia William Morris en Los Ángeles, dijo que Cosby la había invitado al Hotel Bel-Air, en donde le dijo que “parecía que [ella] necesitaba relajarse” y le ofreció “una gran pastilla blanca”. Cuando despertó más tarde, sus ropas habían sido retiradas. “Sentí que estaba desnuda”. Añadió que tenía una loción en la mano y que Cosby la hizo tocar su pene.

McMonagle negó la historia de Johnson y dijo que cuando ella presentó su demanda inicial de compensación al trabajador, no mencionó la agresión.

Estaba asustada;, respondió Johnson. “Tenía un secreto sobre la mayor celebridad del mundo en ese momento, y era sólo yo”. Ese secreto es el que Johnson, sin saberlo, compartió con decenas de mujeres, incluida Constand, y el cual se está volviendo más público que nunca en un juicio que está afectando el legado ya bastante turbio de Cosby.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.