El primer (y muy hostil) discurso de Donald Trump como presidente de Estados Unidos

Frente a un Capitolio desangelado, el magnate tomó posesión del poder; sus palabras solo fueron en una dirección: proteger su riqueza.

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Fue el final de lo que comenzó como una broma y el principio de una era que ya tiene nombre y apellido. Donald Trump ya es el presidente 45 de los Estados Unidos de América, frente al Capitolio en Washington DC —visiblemente vacío si se compara con la multitud que reunió Barack Obama en 2009— juró el cargo con su mano izquierda sobre una Biblia que detuvo su esposa, la modelo Melania Trump; terminada esta promesa al pueblo, se dirigió frente al podio para comenzar su discurso. Justo en ese momento, el cielo dejó caer la lluvia.

Donald Trump comenzó ameno y concluyó amenazador. Sus primeras palabras fueron de agradecimiento hacia su predecesor, Barack Obama y a su esposa Michelle por haberles hecho amena la transición. Hecho el cumplido, comenzó con un discurso que no sorprendió a nadie, pero sí dejó intranquilos a muchos: a los migrantes sin papeles, a los inversionistas extranjeros, a los liberales, a los que respetan la pluralidad que ha existido en ese país desde sus orígenes y a muchos más que estamos fuera de sus fronteras.

“La ceremonia tiene un significado especial porque no solo es una transición del poder entre presidentes, sino de Washington a todo el pueblo”, dijo Trump, prosiguió explicando que aunque Washington floreció con el gobierno pasado, “el pueblo no compartía esa riqueza, el establecimiento se protegía a sí mismo […] Sus triunfos no han sido suyos, este es el momento es de ustedes, les pertenece a cada uno de los que están aquí”. Los asistentes —de raza blanca en su mayoría— le aplaudieron estas palabras; Barack y Michelle Obama, próximos a él, solo miraban con seriedad sin mover un dedo.

el discurso hostil de donald trump en la toma de posesion como presidente de estados unidos

Trump les dijo a sus votantes que este 20 de enero de 2017 será un día que recordarán porque fue cuando “el pueblo se convirtió en el gobernador del mimo pueblo”, según su visión, “los hombres olvidados de este país ya no lo serán más”.

Su discurso fue en una sola línea, a implementar un proteccionismo extremo en donde los negocios surgidos en EUA ya no salgan de su país y los foráneos ya no entren a “quitar” las oportunidades que pudieran tener los propios: “Hemos gastado miles de millones de dólares en el extranjero mientras la riqueza la fuerza y la confianza de nuestro país se ha disipado […] La riqueza de nuestra clase media se les ha quitado y se ha distribuido en todo el mundo, pero ese es el pasado ahora estamos mirando solamente hacia el futuro”, expuso ese hombre que antes de ocurrírsele competir por la presidencia solo se había dedicado a hacer negocios más en su país, pero también fuera de él.

capitolio

Y, al mero estilo populista, dijo frases que seguro fue como música para sus seguidores: “Desde hoy hay una nueva visión, de hoy en adelante será solo Estados Unidos primero” o “toda decisión se hará para beneficiar a los trabajadores y familias de Estados Unidos”.

Y por si alguien aún dudaba de su cerrazón (literalmente hablando) lo reiteró: “Debemos proteger nuestras fronteras de otros países que afectan nuestras fuentes de empleo. Vamos a cerrar las fronteras y a traer la riqueza otra vez, devolveremos los sueños. […] América volverá a ganar como nunca antes”.

donald trump toma de posesión

En un guiño claro a esas minorías que lo apoyaron (latinos, afroamericanos) les agradeció al decirles que todos lo que han nacido en EUA ya son parte de él —no así los que están de forma ilegal—, que no importando si son negros, marrones o blancos, "todos tenemos la misma sangre roja de patriotas. Todos disfrutamos de las mismas libertades y todos juramos honor a la misma bandera".

Para finalizar este discurso que leyó enteramente desde un teleprompter, insistió en su lema de campaña, “vamos a hacer de Estados Unidos un país fuerte, rico, orgulloso, seguro y, sí juntos vamos a hacer de América un país grandioso nuevamente”. Este reto de Trump comienza hoy y durará al menos cuatro años.