Donald Trump dice que la elección (donde él ganó) fue ilegal

Un recuento que podría o no favorecer a Clinton hace que, a pesar de haber ganado, el magnate diga que estuvo amañando.

El año que parece marcar el fin de una era, en el que se fueron Bowie, Prince, Juan Gabriel, Muhammad Ali, Leonard Cohen, Fidel Castro, también gana la presidencia de los Estados Unidos un magnate que dirigía un reality show: Donald Trump. En una elección donde —a juzgar por los resultados del Consejo Electoral de EUA— el voto popular no lo eligió a él, pero el oficial sí, surge un hecho que parece cimbrar su seguridad para asumir el poder.

El viernes pasado, la candidata del Partido Verde a la Casa Blanca, Jill Stein, solicitó formalmente un recuento de votos en Wisconsin, estado donde ganó Trump a Hillary Clinton por un margen de poco más de 27,200 votos (un 1%). A esta petición podrían sumarse dos más en esos estados donde la diferencia fue tan ligera que podría cambiar el resultado final: en Michigan fue de 10,700 votos (menos de tres décimas porcentuales) y, en Pensilvania, el republicano logró 70,000 votos más (1.2%).

Y como muchas otras cosas en el país norteamericano, esta petición es también cuestión de dinero, por lo que tanto el Partido Verde y ahora el Demócrata que se ha sumado, tuvieron que reunir algunos millones de dólares para hacer esta petición oficial. Ya lo lograron en Michigan, donde el recuento comenzará la próxima semana, y pretenden hacerlo en Michigan y, tal vez, Pensilvania.

El irónico presidente electo

Donald Trump ya materializa su victoria, todo es felicidad porque vivió las elecciones más limpias de la historia de su país, ya tiene en marcha al equipo de transición y ya hasta se piensa en qué diseñador famoso va a vestir a su esposa Melania. Bueno, todo era felicidad hasta que alguien pidió un recuento de votos que podría revertir el resultado.

Ante la petición del Partido Verde, Trump se pronunció en un comunicado y dijo que esto es un "fraude" y acusó a Stein de querer "llenar sus arcas". Según Trump, "el resultado de estas elecciones debería ser respetado en vez de ser objetado". Curiosamente, ahora nos regresan esas palabras dichas por el propio republicano que dejó abierta la posibilidad de no aceptar el resultado si salía derrotado, en cambio, ahora cita a su rival con las palabras "como dijo Hillary Clinton en la noche electoral además de su concesión felicitándome 'debemos aceptar este resultado y mirar al futuro'”.

Según explicó Trump en su Twitter: “Gané el voto popular si se le resta el de millones de personas que sufragaron ilegalmente”, antes había alegado que existió un “grave fraude electoral en Virginia, New Hampshire y California”. Todo esto sin que él o su equipo de transición presenten pruebas.

Así, para mala fortuna de Donald Trump, esos dos millones de votantes que hicieron la diferencia popular entre él y Clinton podrían aumentar y verse reflejados en un cambio en el Colegio Electoral. En caso de lograr revertir el resultado, se avista un huracán en el país más poderoso del mundo, una revuelta política y social que pondría en duda su inquebrantable democracia y sistema de justicia electoral; de haber habido corrupción o hackeo, los fanáticos del magnate tampoco se quedarían muy tranquilos y tal vez, solo tal vez, a Hillary Clinton le tocaría lidiar con ese país dividido que ahora ama y odia a Donald Trump.