El director ganador del Óscar, Jonathan Demme, murió a los 73 años

El realizador es autor de clásicos como El silencio de los inocentes y Philadephia.

Jonathan Demme, el ganador del Óscar y director de clásicos como El silencio de los inocentes y Philadephia, murió el pasado miércoles 26 de abril por la mañana en Nueva York. Tenía 73 años.

La causa fue un cáncer de esófago, así como complicaciones provocadas por una enfermedad del corazón, de acuerdo con Indiewire, el primero en publicar la noticia. La enfermedad del corazón de Demme había sido tratada por primera vez en 2010.

Demme se hizo famoso por ser un director que atacaba con voracidad a una diversidad de géneros, pasando fácilmente del horror al drama o a los documentales. El silencio de los inocentes, estrenado en 1991, es sin duda su obra más famosa, un exitoso filme de horror que barrió los Premios de la Academia al año siguiente. Obtuvo cinco Premios Óscar, incluyendo el de mejor director para Demme y el de mejor película.

A este éxito le siguió Philadelphia, un drama sobre un abogado con VIH protagonizado por Tom Hanks y Denzel Washington. Por esta película, Hanks también obtuvo una estatuilla.

Demme también dirigió un buen número de entrañables producciones medianas, incluyendo a la fantástica Rachel Getting Married (2008) protagonizada por Anne Hathaway, quien interpreta a una reina del drama nerviosa y drogadicta.

Además de los filmes de ficción, el director también dirigió una serie de famosas películas de conciertos, entre ellos Stop Making (1984), sobre los Talking Heads, así como varios proyectos de Neil Young. El último de ellos fue Neil Young Journeys, de 2011.

El director trabajó hasta su muerte. Recientemente dirigió un episodio de la serie de Fox, Shots Fired, así como dos películas en los últimos años: Ricki and the Flash —que oscila entre la comedia y el drama— en el que Meryl Streep interpreta a una rockera alejada de su familia, y el documental Justin Timberlake y los Tennessee Kids.

Le sobreviven su esposa, Joanne Howard, y sus tres hijos.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.