La ruta en crucero Miami-La Habana vuelve a zarpar

Es más de medio siglo desde que la última embarcación turística hizo ese viaje, un recorrido que tiene historia y curiosidades.

Aquella época en que los estadounidenses viajaban a Cuba para disfrutar de sus playas de arena blanca y el agua cálida del mar color turquesa ya dio el primer paso a su regreso; tras más de 50 años de haber partido ese último crucero antes de la ruptura de la relaciones entre Estados Unidos y la isla, un nuevo bote con 590 turistas abordo reinaugura la ruta: Miami-La Habana.

Con esta embarcación que llegará este lunes 2 de mayo a las costas caribeñas, Estados Unidos y Cuba vuelven a unirse por el mar. El crucero se llama Adonia y pertenece a la compañía Carnival, y aunque su rumbo es la capital cubana, también hará escalas en Santiago de Cuba y en Cienfuegos. Su regreso a Miami está previsto para el próximo domingo 8 de mayo.

Tanto en los puertos de salida y llegada como arriba del barco está presente la emoción de ser testigos de un viaje histórico. En las redes sociales, los pasajeros no han tardado en dar a conocer fotografías, videos y textos que documentan cómo se viaja a bordo de esa embarcación de lujo. Por tratarse de una travesía de este calibre, cerca de la mitad de los que van abordo son representantes de medios de comunicación. Entre el resto de los viajeros, precisó la empresa, solo hay 12 personas de origen cubano.
 

Antes del Adonia, esa ruta era recurrente, tanto que se podía pensar a la costera cubana como el destino más socorrido para la elite estadounidense. El entonces presidente Fulgencio Batista protagonizó el “Mobster Money Cuban Boom”, como llamó el New York Times a una investigación de 1958 en donde se revelaron los planes del mandatario en conjunto con la mafia estadounidense para construir una red de hoteles y casinos a lo largo de todo el malecón habanero, a cambio de una millonaria suma.

La idea de Batista era hacer embellecer, tanto con obras públicas como desarrollos residenciales para hacer Cuba un paraíso para el turismo estadounidense. Para entonces, durante su gobierno cesó la violencia civil de los años pasados, pero esta fue reemplazada por la de las fuerzas militares y paramilitares; prosperaron el hambre, la prostitución y los juegos de azar.

Con el triunfo de la Revolución Cubana y la salida de Batista, esos viajes de lujo cesaron, y la idea de ese destino de descanso para los estadounidenses quedó en pausa, al igual que esa vieja Habana en donde el tiempo parece haberse detenido tras el embargo que hizo EUA sobre la isla.

Ahora, a más de medio siglo de que esos planes se frustraran, los viajes en crucero están, literalmente, viento en popa. El Adonia, parte de Carnival, la principal compañía de cruceros del mundo, partió este domingo 1 de mayo desde la terminal J del puerto de Miami. Una decena de coches de policía resguardó la costa de Florida para evitar cualquier contratiempo.

Horas después, este lunes un grupo de personas dio la bienvenida a los pasajeros que viajan a bordo del barco desde el Malecón de La Habana. La nueva política de entendimiento entre Estados Unidos y Cuba, pactada en diciembre de 2014 con un Barack Obama de por medio, puso fin a décadas de hostilidad entre el país capitalista y el socialista.


Este es el inicio de un movimiento que se prevé para cada dos semanas y que será operado por la empresa Fathom. La vuelta a esa antigua cotidianeidad de viajes no solo lleva pasajeros, sino una carga de cambios para la isla, que promete una nueva era con más comunicación para los cubanos, con acceso a internet y poder entrar en empresas en línea como AirBnb (donde ya hay más de 4 mil domicilios registrados).

Y aunque parezca que a partir de este viaje la situación dará un vuelco a la relación entre ambos países, hay procesos legales que aún siguen como en los años 60. Para este mismo traslado fueron muchos los cubanos radicados en EUA los que pidieron abordar, pero por discriminación en el sistema de visado, solo 12 lograron acceder. Según declaraciones consignadas por la agencia EFE, Ramón Raúl Sánchez, responsable de Movimiento Democracia, explicó que si el Gobierno de Castro no elimina la exigencia de visas para las personas de origen cubano, su organización convocará una protesta marítima hasta las costas de la isla.

Ahora, tras la llegada del Adonia, el “crucero” más esperado será aquella famosa colección que se hace llamar así, ese desfile de prendas que la marca Chanel tendrá este 3 de mayo. El emblemático Paseo del Prado de La Habana será el escenario para la pasarela de Karl Lagerfeld, la primera ciudad latinoamericana que recibe este evento de moda y pondrá a la capital cubana a la altura de destinos turísticos como Miami, Venecia, Singapur, Dubái y Seúl.