Crónica de un fracaso: ¿qué está pasando con Tidal?

El sistema de streaming de Jay-Z ha hecho algo peor que hundirse: no lograr siquiera despegar.

Todo indica que Jay Z, ese prohombre que un mes atrás prometió salvar la industria musical, tuvo que trabajar el domingo. Se rumora que él en persona tuiteaba con el hashtag #Tidalfacts para neutralizar los insultos que llovían contra su servicio de streaming, Tidal, que prometía compensar a los músicos con un porcentaje mayor de lo que les daba el competidor, Spotify.

Para no faltar a la verdad, diremos que los insultos también llovían sobre la propia persona de Jay Z. Entre otras cosas se decía que el músico antes de Tidal aparecía en Twitter una vez cada tres meses ahora tuiteaba compulsivamente como un adolescente de 14 años. Tampoco se libraba la corte de músicos que lo habían acompañado en la pomposa ceremonia de presentación del servicio en Los Ángeles, Madonna, Rihanna, Kaye West y Nicky Minaj entre otros.

Días antes, el CEO de Tidal y 25 empleados habían decidido dejar el proyecto, y según Business Insider, Jay Z y Jack White llamaron personalmente a varios clientes para calmarlos ante la evidencia de que un mes después de estrenado Tidal no solo no ha salvado a ningún músico sino que ni siquiera ha entrado entre las 700 apps para Iphone más descargadas en Estados Unidos, un ranking en el que Pandora (el primer servicio de música streaming que llegó a América ocupa el lugar 7, y Spotify, el 23).

Twitter, que no es un sitio para la mesura, se llenó de exabruptos y comentarios, algunos de ellos con pedigrí, como el de Lilly Allen que primero antepuso un “Yo quiero mucho a Jay Z” y luego añadió: “pero Tidal va a obligar a la gente a volver a la piratería”. Lilly, debería saber a su edad -ya ha cumplido 30-, que todo lo que va antes del “pero” no tiene ningún valor.

Por su parte, Marcus Mumford, líder de la banda inglesa Mumford & Sons dijo en una entrevista a The Daily Beast que la estrategia de hacer más ricos a los ricos no era un buen modo de ganarse a la gente. Mientras su guitarrista Winston Marshal fue bastante más duro y llamó “New School of fucking plutocrats” (nueva escuela de jodidos plutócratas) a la corte de celebridades que apoyó el proyecto de Jay Z. Y de la que ya se han descolgado algunos como Kanye West.

El análisis que hace Business Insider de la reacción violenta del personal contra Tidal y su creador empieza por ahí, los famosos que dieron la cara por Tidal -ahora se sabe que algunos son también dueños del servicio- no son representativos del músico caído en desgracia por el consumo de música en streaming. La idea de que millonarios como Madonna se quejan porque no les han pagado por sus canciones no acaba de calar entre los usuarios.

A este comienzo poco afortunado hay que añadir que ya existían dos plataformas de streaming muy implantadas en Estados Unidos, Pandora y Spotify. Y en Internet el mercado no es del más famoso sino del primero que llega. A no ser que el advenedizo traiga alguna novedad muy valiosa y más barata, o mejor aún, gratis.

No es el caso. Tidal siempre es de pago, no tiene una versión gratuita como Spotify. Y hay gente que prefiere machacar la música con anuncios a pagar. Hay que asumirlo.

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