Blondie y Garbage. Frente a frente

Ambos grupos se presentarán en conjunto el 14 de agosto en El Palacio de los Deportes de la Ciudad de México como parte de la gira ‘Rage and Rapture Tour’.

Blondie y Garbage han hecho historia en la música moderna. Ambas bandas cuentan con mujeres empoderadas y legendarias al frente. Blondie es el eterno grupo de Deborah Harry, la rubia exconejita de Playboy y modelo de Andy Warhol, quien, además de cautivar al mundo desde 1979 con su voz y movimientos sensuales entre luces y esferas de espejos disco, alguna vez participó como actriz en películas de Cronenberg y Scorsese. De la mano del guitarrista Chris Stein fue que Debbie vendió su alma al post punk, lo mezcló con el glamour del sonido discoteque y —junto a su banda de neoyorquinos chicos new wave— hizo de Blondie un referente en la escena internacional.

En pleno 2017 el grupo sigue desplegando la misma energía escénica de siempre y, como para no depender exclusivamente de sus glorias pasadas, acaba de publicar un nuevo EP titulado Pollinator, en el que colaboran figuras como Sia, Charli XCX y Johnny Marr, exguitarrista de The Smiths. ¿Está listo para escuchar en vivo Heart of Glass, Atomic y todos esos hits de dinastía ochentera?

Más vale que sí, porque en el mismo show le transportará a otra época igual de intensa junto a Garbage, quienes el año pasado presentaron su sexto álbum, Strange Little Birds. La banda tiene a su favor la atractiva presencia de la escocesa Shirley Manson, pálido maniquí de ojos inmensos y voz portentosa a la que los años parecen no causar estragos. Shirley es el definitivo fetiche femenino musical de los noventa, década en la que irrumpió al lado de Garbage, justo cuando el rock alternativo necesitaba de heroínas en el sentido musical y no lisérgico de la palabra. La banda está integrada además por Duke Erikson, Steve Marker y el baterista/productor Butch Vig, artífice del sonido de Nirvana y Smashing Pumpkins. Blondie y Garbage seguro harán replicar con fuerza las campanas de ambas épocas musicales con su presencia en el escenario y de paso demostrarán que el girl power no tiene fecha de caducidad. 

* Artículo publicado en la edición de agosto de Vanity Fair.