¿Y ahora qué vamos a hacer con el Chapo?

Se habla de su posible extradición, aunque el proceso podría tardar más de un año.

“En 300 o 400 años. Eso es mucho tiempo”, comentó con ironía el ex procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, hace ya casi dos años cuando habían capturado a Joaquín Guzmán Loera, haciendo alusión a las pocas probabilidades que había de que México extraditara al narcotraficante a Estados Unidos. Murillo Karam, con mucha confianza, explicó que podría aceptar la extradición cuando él quisiera disponerlo, pero que primero nuestro antihéroe debía cumplir con su condena en México.

Aún cuando casi una década atrás el “Chapo” ya había huido de una prisión de máxima seguridad y, sobre todo, después de que el Cártel de Sinaloa cobrara aún más fuerza (y miles de vidas) en sus luchas por los territorios en los que opera en México, el gobierno mexicano optó por defender que la condena se pagara en el país, por una cuestión —al menos en apariencia— de mera soberanía.

Algunos especialistas incluso señalaron que pudo haber sido una declaración en la decisión de dejar a Estados Unidos fuera de los problemas domésticos del combate al narcotráfico. Basta recordar que durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón se produjo la mayor cantidad de extradiciones de líderes de los cárteles mexicanos al norte, sin contar con la (podríamos decir catastrófica) participación norteamericana en la guerra contra el narco, que causó en una década un verdadero éxodo desde el interior de la república a la capital del país y un incremento en la violencia, dado que mientras se eliminaba a un líder de una plaza no faltaba la aparición del algún grupo asociado, en particular, al Cártel de Sinaloa, en busca de ese territorio por conquistar.

'El Chapo' Guzmán, de vuelta al penal de máxima seguridad El Altiplano

Tras la nueva huida en julio del Chapo y su recaptura el pasado 8 de enero, las cosas parecen haber cambiado. De inmediato, la Procuradora General de la República, Arely Gómez anunció que se había iniciado el trámite para la extradición del capo. Ese mismo día, la revista 'Rolling Stone' de Estados Unidos publicaba la polémica entrevista que le hiciera el actor Sean Penn a Guzmán Loera en su escondite en los Mochis en el mes de octubre, tan sólo dos meses antes de su captura.

Existe la hipótesis de que detrás de la huida de julio pasado está el temor del Chapo a caer en una prisión norteamericana de máxima seguridad, un sitio poco probable para adaptar habitaciones y mucho menos para cavar un túnel. Y es que casualmente unas semanas antes de la huida de uno de los criminales más ricos del mundo, Estados Unidos había solicitado su extradición.

¿Y ahora qué? Dicen que la justicia es ciega, lo que sabemos con certeza es que es sumamente lenta: incluso los cálculos más optimistas sugieren que la extradición de Guzmán Loera tardaría al menos un año, en caso de ser aceptada por el gobierno mexicano. Y, por otro lado, en cuanto fue apresado sus abogados presentaron un amparo que fue admitido por los Juzgados Segundo de Distrito en Materia Administrativa y Noveno en Amparo Penal, y que pone freno inmediato al proceso de extradición, dándole la oportunidad a que los representantes legales del Chapo presenten pruebas en contra de la entrega del líder del Cártel de Sinaloa a Estados Unidos, para lo que cuentan con algunos días.

¿Cómo logró Sean Penn entrevistar al capo más buscado del mundo?

La realidad es que un tercer escape (segundo, para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto) no caería nada bien a la confianza quebrada de los ciudadanos, ni tampoco sería una buena noticia para los índices de aprobación de su gestión, algo que finalmente podría repercutir en la percepción de México como país y tener efectos incluso en la economía. Quizá precisamente este temor haya impulsado la decisión de apoyar su extradición, aún sabiendo que Guzmán Loera cuenta con suficiente dinero para contar con la mejor asistencia legal del mundo.