Normas de clase y esmero para sobrevivir a un crucero

¿Pensando en un crucero? Ten en cuenta una norma de oro: no tires nada por la borda. Ni siquiera a tus familiares.

Etiquetas:

,

Si este verano decides embarcarte en un crucero, agradecerás haber leído esto antes. Atención.


1. Haz la maleta con criterio

Hubo un tiempo en el que el traje formal era absolutamente requerido después de las seis de la tarde aunque, en la actualidad, esta tradición solo se mantiene para algunos eventos y nadie le afea la conducta si no la cumple. Sin embargo, ya que estás en un barco te recomendamos que te mimetices con el contexto y aproveches para darle salida al esmoquin.


2. Disfruta del “ambiente internacional”
Si la etiqueta no significa nada para ti y has decidido pasar tus días embarcado con el relax indumentario propio de las vacaciones, el día del saludo al Capitán encuentra un buen sitio y aprovecha para conocer qué se entiende por “etiqueta” en distintas partes del mundo. Verás kimonos, saris, caftanes y, desde luego, modelos imposibles muy al gusto de, por ejemplo, admiradoras de Dolly Parton.

30 normas de urbanidad para emborracharse con elegancia


3. Ve al simulacro de emergencias para huéspedes
Házlo. Te dará flojera, creerás que nadie notará tu presencia y te parecerá una experiencia prescindible. Seguramente lo sea. Pero te animamos a que acudas si no quieres recibir una carta firmada por media tripulación en la que te citan a las 8 de la mañana del día siguiente para repetírtelo a ti y a otros desobedientes como tú. Piensa, además, que en caso de hundimiento te reconocerán y quizá no se te cuelen en un bote.


4. Sé consciente de que al embarcar el tiempo va a detenerse

Literalmente. A bordo regirá una hora estándar y te recomendamos que no intentes calcular qué hora será fuera de allí. De hecho, puede que tu reloj se reprograme para coordinarse con la hora local del puerto más cercano, pero esa tampoco será la hora del barco y en todos los folletos leerás que los habitantes locales no saben la hora del barco. Insistimos: la maldita hora fuera de tu barco no importa, por el amor de Dios, acéptalo.


5. Engorda

Se dice que una semana de crucero supone un incremento de peso de entre 2,5 y 7 kilogramos. Es así, hazte a la idea y no intentes luchar contra las leyes de lo probado en el último siglo y medio. Pero intenta engordar solo 2,5 kilos, lo agradecerás al bajar del barco.


6. No engordes

Si te crees más listo que nadie y piensas que esa media de sobrepeso no te afectará –dada la amplia oferta deportiva de la que dispone la embarcación (surf, buceo, circuitos de running, golf, gimnasio, etc.)– prueba hacer ejercicio, que siempre es recomendable. Aunque ya te dijimos que no intentes escapar de tu próximo aumento de perímetro.

30 normas de urbanidad y cortesía para ir al gimnasio cada día


7. Contrata un mayordomo

Si no tienes claro qué camino tomar ante tus probables cambios corporales, puedes optar por un comportamiento adaptativo y decidir que no moverás un dedo. En algunas compañías podrás contratar un mayordomo 24 horas al día y saber qué se siente no tener nada que hacer que no sea disfrutar.


8. Cásate

Si conoces al amor de tu vida en alta mar o incluso si ya viajan juntos y deciden casarse allí mismo, háganlo y no pierdan ni un minuto sufriendo. Date cuenta de que, tras el desembarco y con la luna de miel ya olvidada, tendrás que regularizar la situación o arrepentirte sin ninguna consecuencia legal.


9. Busca con quién casarte
Si quedan apenas un par de días para que acabe el crucero y no has conocido a nadie, tranquilízate y pregunta por la reunión de solteros. Si te da vergüenza puedes hacer como que pasabas por allí, es lo bueno de los barcos, como no se puede salir de ellos mientras duran siempre acaba uno pasando por sitios.


10. Busca a alguien bello y haz lo que quieras
Si tampoco ha habido suerte con los solteros quema tu último cartucho en los certámenes “El más guapo” y “La más guapa” que, con toda seguridad, tendrán lugar en algún momento de la travesía. No pierdas el tiempo interesándote por el estado civil de los ganadores y haz locuras con la tranquilidad de conciencia que proporciona el punto 8.

 

¿Quieres más consejos para sobrevivir con estilo en altamar? Entonces haz clic aquí.