Guía para justificar por qué celebras Halloween y no Día de muertos

Dos festividades relacionadas con el culto a los muertos convergen en estas fechas. ¿Cómo festejar ambas?

O todos hijos, o todos entenados
La mayor parte de los detractores de Halloween son los mismos que desde que empieza diciembre comienzan a adornar su fachada con trineos y muñecos de nieve, aunque nunca en su vida hayan salido de su clima tropical. Son aquellos que el 14 de febrero (otra festividad que viene de fuera) invocan al Dios griego Cupido. Si van cortar, que sea con la misma tijera, así que si a ti te critican por ir a una fiesta de disfraces de Halloween, exhórtalos a que respeten la tradición local que tanto defienden y que celebren también la festividad de Tlacaxipehualiztli en el segundo mes solar o que estén atentos al calendario Xiuhpohualli, por mencionar dos ejemplos.


En las fiestas de Halloween se incrementa la posibilidad de ligar

Las probabilidades de conquistar a una chica desinhibida vestida de Catwoman (por ejemplo) y convencerla de que luciría mejor en traje de Eva, se multiplican en una fiesta de Halloween. Ésa es razón suficiente para celebrar sin prejuicios y con fervor fiestero. Si optas por disfrazarte de Catrina o de Don Juan Tenorio, no estás dejando a un lado tu mexicanidad ni tampoco traicionas a tus ancestros, sólo te diviertes y consigues que los chovinistas te dejen en paz.
 

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Celebrar Halloween adelgaza
En serio. Si sabes que vas a ir a una fiesta de disfraces desde unas semanas antes, por lo general cuidas la línea para poder entrar en ese traje de Maléfica o Batman. Además, la desventaja de poner una ofrenda y celebrar el Día de muertos como manda la constitución, según los aferrados nacionalistas, es que por lo general todo el mole poblano, hojaldras gigantescas y comida supuestamente destinada a los difuntos, te la acabas comiendo tú y eso, sumado a que las fiestas decembrinas están a la vuelta de la esquina (con todo y sus excesos gastronómicos ), hace que sea más inteligente la opción de celebrar Halloween y no sufrir una sobredosis de pan de muerto.

Se vale ser un sub-producto cultural y asumirlo con orgullo
Creciste viendo películas de terror hollywoodenses (y divertidas) y hasta caricaturas alusivas a Halloween. La música que te gusta igual tiene elementos de esa celebración: eres producto de tu época, de tu contexto, del Internet, de las redes sociales, (hasta La Llorona debe tener Twitter)… ¿Por qué celebrar festividades nacionalistas si a final de cuentas tu entorno es globalizado? De todos modos “la ofrenda” que coloques la vas a subir a Instagram y tuitearás al respecto, y eso ya es suficientemente moderno como para pretender seguir instalado en el mood pre-hispánico o colonial. Sí, se vale que prefieras a Eddie, la mascota de Iron Maiden, que a las calaveras de Posadas y también que hagas una fiesta temática de Donnie Darko.

Porque se vale ser políticamente incorrecto
En la actualidad, celebrar exclusivamente el Día de muertos y renegar de Halloween equivale a ser extremadamente políticamente correcto. Pero disfrazarte de Frida Kahlo (seas mujer o hombre) no te hace más o menos mexicano, como tampoco te convierte en La Malinche organizar una fiesta de Halloween. Todo es cuestión de modas, si te la pasas usando frases como “vamos al venue”, a tus amigos les dices “homies” y tu estilista es un “dude muy cool”, es incongruente que ahora te hagas el muy nacionalista y critiques una fiesta que muchos disfrutan, por más extranjera que sea.

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El “Trick-or-treating” y adornar con calabazas es divertido

Se vale. La iconografía que rodea Halloween es muy divertida y adornar tu casa con la clásica calabaza que puedes fabricar con un poco de ganas e imaginación, no te hará un traidor a la patria ni va a caer una turba linchadora armada con tridentes y antorchas a tu departamento. Ojo: tampoco se trata de que te obsesiones como Linus, el amigo de Charlie Brown que espera la llegada de The Great Pumpkin, pero sí que disfrutes de la tradición y de salir a pedir “Trick-or-treating” sin remordimientos (y si tienes la edad) y sin dar explicaciones.

Porque tendrás una buena excusa para subir a Instagram fotos increíbles
Aunque veas a 23 Maléficas y otro tanto de Anabelles, siempre hay alguien que da la nota con un disfraz increíble. ¿O qué tal quienes llevan a sus perros o gatos disfrazados? Si lo único que subes a Instagram son fotos de tu comida o de los boletos del concierto que acabas de comprar (para que todos vean que ya los tienes), una fiesta de Halloween es una buena opción para subir fotos donde mientras más horrible salgas, mejor. En una ofrenda, lo único que subirás a redes sociales (a menos que tengas una cámara que capte ectoplasma), es el caminito mal hecho con flores de cempasúchil, si bien te va.


Celebrar Halloween no impide que celebres Día de muertos
No porque llegues vestido de Freddy Krueger a la fiesta de la oficina, vas a dejar de poner la tradicional ofrenda mexicana en tu casa. Todo se trata de diversión o de costumbres, si lo enfocas desde ese lado superficial y si las dos festividades implican fiesta, pues se pueden “celebrar” ambas sin conflictos. O sea, si comes hojaldra, no significa que no puedas comer stollen.


Porque no crees en ninguna de las dos
En realidad nadie cree (a menos que formes parte de una secta oscura) que el fantasma de tu tatarabuelo regresará esa noche desde el Mictlán, ni tampoco que espectros de druidas encadenados en la campiña inglesa tomarán un vuelo intercontinental para jalarte los pies; por lo tanto, vas a celebrar donde te inviten, ya sea de la manera tradicional o de la “importada”.