Guía del anti-regalo para sobrevivir a San Valentín

Deja de romperte la cabeza, nosotros te decimos qué regalarle a tus seres queridos –y no tanto– en esa fecha.

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PARA LA PAREJA EXIGENTE
Aquí nunca ganas. Si le regalas una película seguramente ya la vio o resulta que detesta a ese actor que hace una semana era su favorito. La ropa no le queda, la cena le engorda, el viaje le aburre. En fin, a este espécimen lo ideal es regalarle una de esas tarjetas prepagadas para que compre lo que se le antoje o de plano, conservar la factura, porque quizá tendrás que ir a devolver el regalo una vez que te lo azote en la cabeza.

El anti-regalo:
Cualquier cosa puede ser un anti-regalo para este ejemplar que nunca está conforme con nada. ¿Un auto? No, te odiará porque por su culpa tienes que ir a sacar la licencia.


PARA TU JEFE
Como aquí se trata de quedar bien, el regalo debe ser de buen gusto (aunque sepas que tu jefe no lo tiene), algo que él coleccione o que sepas que le encante (¿qué tal un vale por horas extra en la oficina?) y que oscile entre lo maravilloso y lo ocurrente, pero que por ningún motivo sea cursi ni que parezca equivocadamente que tienes un rush (descarta todo lo que lleve impreso un corazón, obviamente). El reto es ser un buen Godínez, pero sin parecerlo.

El anti-regalo:
Un álbum de fotos con los mejores momentos que has pasado en la oficina.


PARA EL AMIGO QUE QUIERE SALIR DE LA FRIENDZONE

Todo lo va a malinterpretar, así que ten cuidado. Si le regalas un disco, buscará claves ocultas en los títulos de las canciones con la idea de que le estás enviando un mensaje de amor subliminal. Si incluyes una carta amistosa, pensará que quieres boda. Mejor, algo neutral, con una tarjetita que especifique que “siempre serán amigos”. ¿O que tal si mejor no le das nada para no entusiasmarlo?

El anti-regalo:
Encontrará indicios de tu amor así le regales tu ropa interior usada o una playera que diga “te estimo como amigo”.

PARA LA PERSONA QUE TE CAE MAL 
Suele pasar que en el intercambio de San Valentín te toca darle un regalo a esa persona que detestas (es tan mala tu suerte, que seguro igual le tocaste en el sorteo y terminará regalándote algo terrible). Ahora, debes resolverlo y encontrar el punto medio para no quedar mal (pero tampoco gastar de más) al mismo tiempo que luchas con tu impulso de regalarle una caja con tarántulas. Lo que sabemos que resolverás finalmente (y no te juzgamos) es preguntarle a sus amigos qué le podría gustar y regalarle… justo lo contrario. Luego, esperar a que el karma regrese a ti en forma de un suéter igual al del vecino de tu tía abuela o en el disco de J. Balvin que te regalarán.

El anti-regalo:
Cualquier cosa puede ser usada en tu contra algún día

PARA LOS CURSIS VILLAMELONES
Nunca faltan esos amigos que se toman el día del amor y la amistad muy en serio. Son tan clavados que se pueden ofender si van a tu casa y no estás escuchando música romántica para celebrar la ocasión o si no los agregaste en Facebook a una cadena de buenos deseos de San Valentín. No entendemos dónde te conseguiste esas amistades, pero con ellos el recurso del peluche (ya sea el típico oso o un Chewbacca) es infalible. Como verás son muy fáciles de conquistar y si te sientes de humor, una carta de tu puño y letra les puede hacer el día.

El anti-regalo: No lo hay, todo es significativo y especial para ellos (de hecho atesoran el ticket del estacionamiento que llevaban cuando te conocieron)


PARA LA PERSONA QUE AMAS... Y NO TE AMA DE VUELTA

Ésta está complicada, porque además de que no te va a abrir la ventana, de todos modos tendrás que pagarle al mariachi. Pero como estás ligeramente obsesionado y crees ingenuamente que el acoso y un regalo son buena combinación, puedes intentarlo una vez más con una invitación al cine, unas copas, una película erótica en tu casa solos, etc. No, no te ilusiones de más, mejor envíale un regalo que no dé indicios de que ya eres un stalker profesional, ¿qué tal un disco con canciones que crees que le puedan gustar? A lo mejor ahí está la clave y la persona descubre que comparten su gusto por The Smiths y llega de sorpresa a tu casa con vinilos, un vino y su pareja. ¿Genial, no?

El anti-regalo: Cualquier cosa que le remita a ti. ¿Y si le regalas envueltas en un estuche de anillo de compromiso las llaves de su propia casa que le robaste mientras te ignoraba en la fiesta? Lo malo es que ya no le podrás tomar fotos mientras duerme.


PARA EL QUE ODIA LAS CELEBRACIONES
A este ejemplar es difícil complacerlo con un regalo. Dice que odia las fiestas y los regalos, pero si no lo felicitan y no le regalan nada, acaba sumido en la depresión. Si tu pareja pertenece a esa especie, debes sondear el terreno semanas antes, ya que seguramente él soltará sutilmente claves para que sepas qué quiere, aunque nunca lo aceptará directamente. Si de plano es un hater insufrible, dale un regalo…para los dos, como una cena juntos, un viaje compartido, la colección de cómics que tú querías, un saco de piel de tu talla, etc.

El anti-regalo: Como para ellos todo es “anti”, estamos ante una paradoja de física cuántica que no podemos resolver en este texto.


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