Guía para sortear El Buen Fin sin empeñar tu riñón

Consejos con estilo, para comprar como un profesional; ¡hay soundtrack consumista incluido!

El buen fin suele darle fin a tus ingresos, no sólo de la quincena, sino de todo el año, ya que también arrasa con el crédito de tus tarjetas. Que el soundtrack de tus compras no sea el sonido del cajero automático, mejor te dejamos una guía —con canciones incluidas—, para sobrevivir estos días (del 18 al 21 de noviembre) de holocausto zombi, perdón, capitalista y que no te vean la cara de millonario. Y no, no nos interesa comprarte un riñón.

1. Comparar no hace daño

No asumas que por ser El Buen Fin todas las empresas tirarán la casa por la ventana. Las más audaces, probablemente sí se pondrán algo espléndidas, pero debes buscar las ofertas con lupa. No compres por comprar, si ves un 5% de descuento en un producto, no te emociones, quizás en el almacén de junto tengan lo mismo a un precio que te convenga más. ¡No te vuelvas loco!

Soundtrack de aparador: ‘Busco algo barato’ de Mecano.

2. No te estreses de más, solo lo necesario

Ya son las 9 de la noche y… ¡no has comprado nada! Tuviste todo el fin de semana y no encontraste lo que querías. Pues bien, te tenemos una noticia, no es una obligación comprar. Si se te pasó la fecha y no hallaste esa depiladora con reproductor MP3 incluido, ni hablar, no tienes que llevarte otra cosa en su lugar para ser feliz... ¿O sí?

Soundtrack de aparador: ‘Paranoid Android’ de Radiohead.

3. “Regale afecto, no lo compre”

Como decía el viejo slogan de la PROFECO, que le regales a tu novia o novio un gran regalo durante el buen fin (sabemos que eres desesperado y no puedes esperar hasta el 14 de febrero), no significa que a cambio recibirás más amor…bueno, quizás una que otra ventaja o beneficio (carnal) sí obtendrás, pero al final, El Buen Fin no significa un intercambio de amor por compras.

Soundtrack de aparador: ‘Can't buy my love’ de The Beatles.

4. ¿Lo quieres o lo necesitas?

No te estamos hablando de tu ex… sino a ese producto que tan tentadoramente te hace “ojitos” desde el aparador. Antes de comprarlo, te recomendamos que tomes un poco de aire, analices fríamente si realmente lo necesitas o si es un capricho producto del frenesí capitalista y de lo bien que se ve en el aparador. Si la pasión te domina, pues ni hablar, date gusto y suerte con los 36 meses que tardarás en liquidar la deuda.

Soundtrack de aparador: ‘Nothing compares 2 you’ de Sinéad O'Connor.

5. ¿A crédito o de contado?

El triunfo de Trump no solo puso de malas a Hillary Clinton, sino a toda una economía que ahora se tambalea cada vez que a Donald se le ocurre decir que va dejar tal o cuál tratado. Es por eso que las tasas de interés andan nerviosas y su inseguridad seguro ya contagió a tus bolsillos. Si vas a comprar a crédito, analiza los pros y contras de seguir utilizando tarjetas en lo que las cosas se pongan estables. Hay “mese sin intereses” muy truculentos, mejor preguntar cada detalle (como policía en interrogatorio) y leer las letras chiquitas.

Soundtrack de aparador: ‘Money’ de Pink Floyd.

6. Ve más allá de tu nariz

Y con esto no queremos decir que te la pases el fin de semana buscando la tienda ideal, pero no te cases con el mismo establecimiento. Hay muchos peces en el océano, busca opciones alternativas. En El Buen Fin, muchos comercios independientes se subieron a la plataforma… ¿qué tal hacer un pequeño recorrido por esos lugares que ni siquiera tenías idea que existían? Siempre tendrás a tu lujoso y gran almacén de confianza a la mano por si la aventura resultase infructuosa.

Soundtrack de aparador: ‘I still haven't found what I’m looking for’ de U2

7. Las redes están de tu lado

Sí, además de los memes y las fotos de bebés y gatitos bebés, las redes sociales ofrecen información de primera mano sobre buenas ofertas que valen la pena para estos días. Las cuentas oficiales de los establecimientos están más activas que nunca dando a conocer porqué sus representados son la mejor opción para ir a derrochar la quincena (a menos que seas de Veracruz y Javier Duarte se la haya llevado). Y por si fuera poco, en internet puedes encontrar opiniones de usuarios presumiendo que encontraron esas cosas que tanto has buscado, dándote santo y seña del lugar. Además, seguro te toparás con advertencias sobre lugares donde han re-etiquetado ilegalmente los precios o algunas otras prácticas desleales que podrás sortear si te pones a navegar un rato en la web para enterarte.

Soundtrack de aparador: ‘Lost in the supermarket’ de The Clash.

8. ¿Comprar en línea?

Ya pasaron esos tiempos en que te ibas a pelear al centro comercial con esa señora en tubos que se quería apropiar de la última batidora o con el nerd que —cuchillo en mano— te obligaba a dejar en el aparador la Xbox que él había visto primero. Hoy en día, ¡puedes comprar por internet! Y si eres como Homero Simpson, que en cierto episodio se asombraba de que ya había internet para computadoras, te tenemos una noticia: ahora comprar on-line es súper fácil y con muchos filtros antifraude que harán que tu tarjeta corra menos peligro que en un cajero automático de un kindergarden. Por si fuera poco, en internet El Buen Fin se vive de una manera diferente y como las empresas no ocupan gastos de operación (es decir, no le pagan a la edecán con la que te tomas la foto, ni al empleado que te persigue por todos los pasillos de la tienda), las ofertas y descuentos suelen ser más que atractivos.

Soundtrack de aparador: ‘Computer world’ de Kraftwerk .

9. Nomina tus compras

Sí, como si fuera una entrega de premios. Es decir, pon una terna de nominación, digamos, el nuevo teléfono que anhelas (aunque el que uses tenga dos meses que lo compraste), tu primera lavadora (para que ya no laves en el fregadero) y tu tratamiento del dentista. ¿Qué es más importante? Que tu sentido común vote y que el ganador, resulte la mejor opción para tu bienestar (en el fondo sabemos que ganará el teléfono)

Soundtrack de aparador: “Money for nothing” de Dire Straits.

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Entrégate a la fiebre

Si vas a hacer caso omiso de nuestros consejos, al menos disfruta de tu orgásmica compra de la mejor manera. Acaricia el ticket, besa el empaque, extiende las facturas en el suelo y “haz angelitos” como si fueran nieve, sube la foto a tus redes sociales, presúmela, no pienses en tasas de interés, ni en que viene Navidad, ni en que debes la renta, ni en las caras de Trump ni de Carstens… vive el momento ya que no sabemos si habrá otro Buen Fin en el horizonte.

Sountrack de aparador: ‘Viva la vida’ de Coldplay o ‘No tengo dinero” de Righeira.