La anti-guía para ser una experta en moda

Sin años de estudio, sin amor al arte y tampoco por verdadera convicción.

1.      Respáldate con especialistas

¿Te has fijado cuántas fashion bloggers o egobloggers suben por lo menos una foto a su cuenta de Instagram que lleva en su composición un estilizado desayuno de frutita y café acompañado de la biblia de la moda (o sea, Vogue)? ¿O qué tal la que se toman sentadas en el avión presumiendo nuevamente la revista, las gafas y el bolso de diseñador? La lean o no, las fashionistas dejan claro que no importa qué tan influyentes sean, todas veneran y recurren a la máxima autoridad.

2.      Asiste a fashion week

Si no puedes ir a la semana de la moda de Nueva York, París, Milán o Londres, por lo menos ve a la que se realiza en tu localidad. Enterarte de las propuestas de los diseñadores de tu país o ciudad te da puntos extra porque el malinchismo sigue en tendencia. Si no quieres esforzarte, puedes optar por la táctica más básica: tómate una foto en el back del evento, una selfie de mal gusto en front row (porque si no es hasta adelante no vale) y comparte uno que otro video de la pasarela en tu Instagram Stories.

3.      Pierde el sentido

Escoge prendas de tu clóset al azar para conseguir el outfit que llevarás a la oficina. ¿Se ve raro? ¡Qué importa! Muchas se pueden vestir increíble y pocas se atreven a llevar un atuendo extravagante o que en realidad no tiene pies ni cabeza. Al principio te sentirás extraña y notarás que todo mundo te mira. Felicidades, has obtenido la atención buscada y ya estás en boca de todos. ¿Te animas a ponerte el poncho de Guadalajara de Ugly Betty? ¡Revívelo! Que te valgan las críticas, pura envidia.

4.      Conviértete en políglota exprés

Qué vergüenza no saber pronunciar los diferentes nombres y firmas de la industria. ¿Así quién te va a creer que sabes de lo que hablas? Hasta podrías levantar sospechas sobre la originalidad del bolso que llevas. En YouTube hay varios tutoriales que incluyen desde los más populares hasta los más complicados y menos conocidos. Con este aspecto bajo control, la gente que te escucha podría jurar que tu cartera de idiomas incluye con maestría el de fashion. Yes, I do speak Prada!

5.      Idolatra a Sarah Jessica Parker

Sarah Jessica Parker, o mejor dicho, Carrie Bradshaw, es LA pastora y nada te faltará. Aunque ya hace muchos años que su reinado terminó, se consolidó como un icono. Escoge un username en Twitter o Instagram que tenga que ver con ella, no importa que seas @Carrie_145370. De esta forma, todos te reconocerán como culta en este ámbito. Si te sientes intrépida y quieres dar ‘the extra mile’, ponle un altar y rézale a esta santa de la moda.

6.      Juega a ser un miembro de Fashion Police

Criticar es un placer… para nada culposo. Prende la TV (o la pantalla que desees) y comienza a evaluar la alfombra roja de las entregas de premios. No importa qué tanto sepas, a través de tus redes sociales, escoge tu look favorito y quién, según tu humilde punto de vista de conocedora, lo hizo terrible. Aquí el truco radica en que pocas veces hay concenso, por lo que se impone el “en gustos se rompen géneros”. Eso sí, si te atreves con la Gala del Met, por favor, infórmate primero para que no te quemes.

7.      Entra al juego de las sillas

No dominas los nombres de los que ocupan las 18 Secretarías de Estado (ajá, son 18), pero si piensas hacerle creer al planeta que eres una total conocedora, necesitas aprenderte quién es quién en la moda. Si bien la lista es infinita, aférrate a los más mediáticos y legendarios. Además de Ana Wintour y Karl Lagerfeld, un par de directores creativos de las marcas o mansiones, editoras, tres top fotógrafos y modelos. Sáltate su background y entiéndelo de la siguiente manera, es como saber cómo se llama el platillo pero no su modo de preparación.

8.      Decora tus espacios

Por supuesto hazlo con libros o cuadros referente al medio. Además de que se ven lindísimos sobre las mesas, los invitados a tu hogar u oficina se percatarán de que eres una gran admiradora o para los muy despistados incluso coleccionista. Todos esos objetos te confirmarán como parte del gremio, aunque no tengas idea. Si de paso tienes unos minutos, no estaría mal echarles un ojo por si te preguntan sobre ellos.