Breve guía del cine para cuñados

Cinco grandes películas que les gustan por los motivos equivocados.

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Todos tenemos uno. Basta con sacar cualquier tema de conversación y él siempre sabe más que los demás: biociencia, política internacional, macroeconomía, mundo animal y por supuesto quién mató a Kennedy. La humildad es una pérdida de tiempo y creen que si empiezan sus frases con "yo creo que" nadie les tomará en serio. La primera vez que los conocimos, pensamos que eran hombres del renacimiento con inquietudes universales. Juntando a 10 como ellos, solucionarían todos los problemas del planeta y nuestra civilización progresaría en la buena dirección. La segunda vez que coincidimos intentamos rebatirles un argumento, afrenta que ellos recibieron con perplejidad, seguida de un discurso cuyas bases eran "no sé si me estás entendiendo", "lo que tú no sabes es que" y "te lo digo yo, hazme caso".

Por desgracia todavía es verano y es probable que tengas que compartir cenas con tu cuñado, o peor aún, ver las noticias con él sin poder escuchar nada con sus aclaraciones. O quizá tú mismo te des cuenta de que eres un cuñado y este artículo te empuje a una crisis de identidad (lo dudo). En cualquier caso, hay un territorio de tregua que viene bien explotar para crear conversación en la sobremesa: el cine. El cuñado tiene buen gusto, sus películas favoritas son magistrales, aunque le gustan por los motivos equivocados. Generalmente están protagonizadas por personajes despreciables que son unos triunfadores por el simple hecho de ser hombres: el mundo está hecho a su medida.

¿Qué dicen de nosotros las películas más taquilleras de los últimos 25 años?

1. Snatch. Cerdos y diamantes
Un cuñado no vería Thelma y Louise ni aunque su vida dependiera de ello, pero no se pierde ni una película de Guy Ritchie. "Las pelis de Brad Pitt eran una porquería hasta El club de la pelea". Snatch es una visión elegante del universo mafioso más cutre y desgraciado que se ha rodado jamás. Es como una scary movie de Reservoir Dogs que en realidad podría haber rodado cualquiera (sí, esta frase es de cuñado de manual, es demasiado fácil caer en ello; si fuera difícil no habría tantos).

2. La roca
Es difícil quedarse con una sola película de Michael Bay, pero La roca es el éxito definitivo por varios motivos: no salen mujeres, sirve para decir "el Michael Bay bueno era el de los inicios" y pueden reivindicar a Nicolas Cage sin tener que ver Leaving Las Vegas o Corazón salvaje. Además, Armageddon es demasiado mainstream, le gusta hasta a algunas mujeres y gays. La roca es solo suya. Es su cine indie.

3. Sospechosos habituales
El final sorpresa. Parada obligatoria. "Yo lo vi venir desde la primera escena", da igual que tuviesen 8 años cuando se estrenó. A diferencia de El sexto sentido, esta no pierde calidad vista por segunda vez, porque Kevin Spacey "hace un papelón, el muy _________" (insertar insulto aleatorio).


4. Gladiator

La épica es la única forma de emocionar a un cuñado. Valores como el honor, la lealtad y la venganza parecen ser los pilares de su forma de ver el mundo. Desgraciadamente la única oportunidad que tienen de demostrarlo en la vida real es mediante el fútbol, cuyos comentaristas explotan términos tan apropiados para un deporte de multimillonarios como "gloria", "héroes", "hazaña" o "las niñas", en el caso del fútbol femenino. Que no se quede un reportaje de fútbol sin su banda sonora de Hans Zimmer o de El último mohicano.

Gladiator es un drama épico ejemplar porque logra dar contenido y contagiar un espíritu poético a conceptos en realidad vacíos como el patriotismo heroico. Todas esas ganas de defender nuestra nación y el honor de nuestra estirpe pueden ser canalizadas luego haciendo gymkhanas por el barro y llamándolas "Spartan Race". "¡Alcanzar la gloria!" (y tomarse muchas fotos).

5. Memento
Ponerle una película a su novia y explicársela es el sueño de cualquier cuñado. Ponerle una película que da la oportunidad de explicar todas las escenas una a una es directamente mejor que el sexo. La estructura de Memento (que empieza por el final de la historia y acaba por el principio) está justificada por la amnesia a corto plazo del protagonista. Lo que a mí me ha costado una frase puede durarle al cuñado un gintonic entero. Claro que mejor eso que hablar sobre las cualidades de la canela y el romero en la ginebra. La única forma de contraatacar es hablar de Following, la primera película de Christopher Nolan. Si no la has visto, no te preocupes, tu cuñado tampoco. Aunque ambos traten de fingir que sí. No es tan difícil, es en blanco y negro y no pasa nada en toda la película.

 

Descubre sobre qué otras películas no pueden dejar de hablar los cuñados.