¿Qué películas son más 'amenaza' para Donald Trump si ganan el Oscar?

Las últimas semanas han convertido a la carrera por el Oscar en una competencia donde lo político puede ser un factor más relevante que nunca.

Tras semanas de intenso fuego cruzado de mensajes entre el presidente Donald Trump y diferentes referentes de la industria del entretenimiento en Hollywood, utilizando como megáfono entregas de premios, redes sociales, eventos y medios de comunicación por igual, la carrera hacia el Oscar ha tomado un tono particularmente político.

La diversión de la temporada ya no está en tratar de adivinar o pronosticar ganadores o en saber argumentar las razones para que los miembros de la Academia voten de tal o cual forma. Ahora la atención está puesta en si los discursos de aceptación o los mensajes o temas que tocan o acompañan ciertas películas, servirán de pretexto para enviarle un mensaje a Trump y a las nuevas políticas implementadas por su presidencia.

Para clasificar la amenaza potencial de discursos o mensajes contra Trump en dicha ceremonia, tomamos a varias de las películas nominadas y las marcamos con los colores que deberían “preocupar” al republicano de resultar ganadoras: Rojo para las que se piensa podrían golpearlo duro; amarillo para las que podrían generar controversia; y verde para las que no tendrían por qué acabar en guerras de tuits.

ROJO

En las últimas semanas, premiaciones y discursos han puesto en primer plano a un grupo de películas que aprovechan tramas e historias con una profunda y diversa identidad afroamericana.

Si los miembros de la Academia de Hollywood quieren llevar al máximo escenario de exposición ese tipo de discursos, tanto Moonlight como Hidden Figures y Fences tienen altas posibilidades de llevarse varios premios Oscar.

En categorías como Actriz de Reparto, la carrera está entre Viola Davis (Fences) y Octavia Spencer (Hidden Figures), lo que asegura un discurso posiblemente polémico por el conocido activismo y postura de ambas actrices.

Moonlight tendrá asegurado al menos un momento bajo los reflectores para Mahershala Ali, quien todo indica se llevará el Oscar a Mejor Actor de Reparto y quien ya se ha convertido en referente por sus previos discursos de agradecimiento.

Quedará por decidirse si una de estas películas logra concentrar toda la atención de los miembros de la Academia interesados en una postura más política de Hollywood y llevarse los suficientes votos para el Oscar a Mejor Película.

Las categorías de Mejor Documental y Mejor Cortometraje Documental también tienen aspirantes bastantes serios a poner en la mesa temas que conectan directamente con las políticas de Trump.

Los documentales OJ: Made in America, The 13th, I am not your negro y Fire at sea hablan de cuestiones raciales o de migración. Por su parte, entre los cortos, Watani, 4.1 miles y The White helmets abordan la realidad en Siria y la crisis migrante desatada por la guerra en dicho país.

Entre las cintas nominadas a Mejor Película en Lengua Extranjera, el anuncio de que el director iraní Ashgar Farhadi no asistiría debido a la prohibición implementada por una orden ejecutiva del Presidente Trump a ciudadanos de varios países, entre ellos Irán, podría convertir lo que era un triunfo asegurado para la alemana Toni Erdmann en una plataforma de posicionamiento político y artístico de apoyo hacia Farhadi, quien en 2012 ya ganó esa misma estatuilla con su filme A Separation.

AMARILLO

No es tan claro como en otros casos, pero nominaciones como las de la actriz Isabelle Huppert, nominada a Mejor Actriz por Elle; Arrival, en diferentes categorías incluyendo a su director, el canadiense Denis Villeneuve; o incluso Lion, podrían encontrar maneras de poner temas o ideas que no le gustará escuchar al nuevo presidente de Estados Unidos.

VERDE

La La Land, la película favorita para llevarse una buena cantidad de estatuillas, incluida la de Mejor Película y Mejor Director, es sin duda la película más neutral del año, la que en cuestiones políticas no señala a nadie ni reclama nada.

El homenaje de Damien Chazelle al musical clásico es una mirada de Hollywood hacia ellos mismos, y la trama romántica carece de cualquier connotación de índole social que pudiera resultar polémica.

Algo parecido le sucede a Manchester by the sea, cuyo drama íntimo sobre un hombre y su familia en las costas de Massachusetts, no se mete en terrenos particularmente incómodos, y el reconocimiento a su director y guionista, Kenneth Lonergan, un prestigiado dramaturgo, es lo más lejano posible a una postura política.