Discreto y workaholico: así es el exmarido de Meghan Markle, Trevor Engelson

Una relación de 9 años, dos de ellos casados, acabó por la entrega de cada uno a sus respectivas carreras profesionales.

Ni siquiera los príncipes del mayor Imperio que el mundo haya visto son más poderosos que el tiempo. A Harry, por ejemplo, todavía le queda bastante tiempo para superar a Trevor Engelson en la biografía de Meghan Markle. La actriz y futura duquesa de Sussex tenía 23 años cuando conoció a Engelson en 2004, cuando ambos trataban de hacerse un sitio en Hollywood. Tardaron seis años en prometerse y, desde 2011 hasta 2013, estuvieron casadosPuede que sin el glamour que tiene desde fuera una boda royal, pero que desde dentro suena más atractivo: una ceremonia de 15 minutos y una fiesta salvaje de cuatro días en las playas de Jamaica, a golpe de alcohol y baile, con 100 amigos. Con una novia que llama al novio de vez en cuando por su nombre rapero: “Trevor D Trev”, un mote que le puso LL Cool J y que Engelson confesaba en un podcast tres semanas antes de su boda con Markle.

Échale dos años más antes de que las “diferencias irreconciliables” acabaran en divorcio. Uno bastante sano, dentro de la legislación estadounidense: las “diferencias irreconciliables” son la forma legal de decir “esto no funciona, no podemos arreglarlo y realmente no es culpa de nadie ni ha pasado nada grave”. Así que buscar carnaza en ese matrimonio es complicado.

Pero sí hay una faceta a la que Markle ha accedido con Harry que fue, precisamente, la que acabó con su primer matrimonio: esas diferencias vinieron de la tensión laboral. Markle empezó a trabajar en Suits y Trevor estaba inmerso en su carrera de productor. La actriz no iba a renunciar a su oportunidad ni a su carrera profesional y la separación terminó por aniquilar la relación. Son tensiones a las que Harry y Meghan se refirieron ayer en su entrevista con Mishal Husain, con el agravante de “continentes de distancia”, husos horarios en los que encajar el amor. Ya saben: océanos de tiempo. 

Si una Markle más madura -le saca tres años a Harry- y un Windsor a tiempo completo han podido mantener una relación fructífera en estas circunstancias, entonces no cabe buscar una repetición de ese primer matrimonio en su relación. 

Mientras, Trevor Engelson estará condenado durante un tiempo a ser “el ex de” en vez de el productor y representante que es, al menos hasta que pase el tiempo. Un tiempo en el que tiene en marcha una película para Netflix, la representación de unos cuantos guionistas y está cambiando Hollywood por “ese negocio de caballeros que es la televisión”, en sus propias palabras.

Pero, durante ese tiempo de noviazgo, Engelson fue el productor de un par de películas más o menos conocidas. En 2007 estrenó Hasta que el cura nos separe, con Mandy Moore y Robin Williams. Su primer título como productor a secas, tras unos años de foguearse en pequeños telefilmes u ocupar puestos de asistente en producciones del montón. 

En 2010 su novia Markle haría una pequeño cameo en Recuérdame, una película romántica más al servicio de Robert Pattinson que, por decirlo de forma suave, ni acabó bien ni sentó bien a gran parte de la crítica. Porque el giro dramático y trágico de una historia de amor neoyorquina en el verano de 2001, es que luego llega el 11 de septiembre y el personaje de Pattinson estaba en las Torres Gemelas. Fin.

Desde entonces, Engelson ha buscado su fortuna en la televisión y en pequeñas producciones como Amber Alert, una película de terror de las de "metraje encontrado", que algunos críticos definieron como "tragar cristales durante 70 minutos". Así que si Engelson decide optar un día por el biopic, no apuestes muy fuerte por algo con la calidad de The Crown.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.