Revisan las medidas de seguridad de la escuela del príncipe George tras un intento de robo

Una mujer de 40 años fue detenida ayer después de entrar sin permiso en las instalaciones del colegio.

Hoy hace exactamente una semana que el príncipe George inició su primer año de escuela en el centro educativo Thomas’s Battersea, situado en el sur de Londres. Como no podía ser de otra forma, la Casa Real escogió para su hijo un exclusivo colegio privado al que asisten un total de 560 alumnos de entre cuatro y 13 años, organizados en clases de 20 niños cada una. El precio de la anualidad es de 17,600 libras (415,000 pesos) los dos primeros años y de 19,800 libras (468,000 pesos) a partir del tercero. Pese a lo significativo de dichas cifras, y a la alta reputación de la escuela, han bastado siete días para que esta se convierta en noticia.

Y menuda noticia: este miércoles, una mujer fue detenida tras intentar entrar sin permiso en las instalaciones de dicho centro educativo. Según la declaración oficial de la policía de la capital británica, “una mujer de 40 años ha sido arrestada bajo la sospecha de un intento de robo en Battersea. El arresto, que se llevó a cabo a las 14:15 horas del miércoles 13 de septiembre, está relacionado con un incidente que tuvo lugar en el Thomas’s Battersea School el martes 12 de septiembre, cuando un individuo accedió a sus instalaciones”. De acuerdo a este mismo documento, la mujer en cuestión fue detenida en el mismo barrio en el que se encuentra el colegio y trasladada posteriormente a una comisaría del sur de Londres, donde permanece bajo custodia.
 

“Estamos trabajando mano a mano con la escuela, misma a la que asiste su alteza real el príncipe George, para revisar sus medidas de seguridad después del incidente”, ha asegurado la policía, que todavía no ha dado una versión oficial sobre cuáles eran las intenciones reales de este individuo en el momento de colarse en el colegio. Por su parte, el vocero de Kensington Palace ha declarado: “Estamos informados del incidente pero no haremos ningún comentario con respecto a asuntos de seguridad”.

El momento de la detención coincidió con la aparición de la mujer en la escuela a la misma hora (poco después del mediodía) a la que había aparecido el día anterior, es decir, el martes. En aquella primera ocasión la mujer logró adentrarse sin problema en la institución, donde permaneció por un breve periodo de tiempo antes de irse sin ser interceptada por el personal de seguridad del colegio. Fueron ellos quienes avisaron a la policía de lo sucedido, que reaccionó de inmediato con el objetivo de lograr el arresto.

Según ha informado The Telegraph, la mujer nunca tuvo contacto con ninguno de los alumnos del centro y, en principio, estos no estuvieron nunca en peligro. Al parecer, la implicada estuvo muy poco tiempo en el interior de las instalaciones y en un horario en el cual el príncipe ya no se encontraba en el lugar. Pese a ello, este mismo periódico cita a una vecina del barrio que asegura que fue capaz de entrar en el centro unos días antes sin restricción alguna, al encontrarse con el portón de hierro y la entrada principal abiertos. De ser cierto, esto podría indicar que las medidas de seguridad de la escuela no han estado a la altura de lo esperado por la Casa Real.

Sea como sea, el incidente no ha sido grave y, tras la rápida reacción de la policía, cabe esperar un cambio radical en las medidas de seguridad del Thomas’s Battersea School. Ser elegido por la realeza para educar a sus miembros más jóvenes viene de la mano de un gran prestigio y de mucha fama, pero también de las más altas exigencias. Con ellos como alumnos, cualquier despiste es noticia.