La joven y moderna primera ministra de Nueva Zelanda tiene una gata que sabe usar la tecnología

Conozcan a Paddles.

Nueva Zelanda tiene una nueva primera ministra y, además, una nueva “primera gata”. Jacinta Ardern, de 37 años, miembro del Partido Laborista neozelandés, se convirtió en la lideresa más joven del mundo cuando fue nombrada primera ministra de Nueva Zelanda, la semana pasada. Ardern, miembro del Parlamento desde los 28 años, ha participado en la política desde que era adolescente, pero, lo más importante para los sedientos de memes de internet, tiene una gata llamado Paddles, quien ya la está ayudando a establecerse como la lideresa más moderna y cool del mundo, una que Estados Unidos ya desearía tener.

No solo es su presencia en Twitter lo que hace especial a Paddles; la gata de color amarillo y blanco tiene pulgares oponibles, lo que la hace tanto adorable como, de acuerdo con su foto de perfil de Twitter, capaz de sujetar unos lentes de lectura. Paddles ya está bromeando con otros gatos famosos en las redes, mostrándose ingeniosa con los australianos y meditando sobre la dominación mundial. Por favor noten que Paddles, de acuerdo con su biografía de Twitter, es una “Gata independiente, no afiliada al Partido Laborista”.

 

Ardern, cuyo Twitter no se ha actualizado desde el 21 de septiembre, se está esmerando para seguirle el paso a su tecnológica felina. Tuvo una conversación vía Skype con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, el lunes, que él compartió en su propio Twitter:

“¡Conversación vía Skype con la primera ministra electa de Nueva Zelanda @jacindaardern! Deseoso de conocerla en persona para seguir construyendo lazos y comercio entre nuestros países.

 

De acuerdo con el jefe de medios de Sky News de Nueva Zelanda, James O’Doherty, Donald Trump prefirió felicitar a Ardern por teléfono. La conversación fue bien (a diferencia de aquella que entabló en febrero con el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull). Mientras tanto, Paddles sigue tuiteando para sus seguidores, o incluso coqueteando con otros gatos solteros en internet mientras su madre trabaja duro.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.