Las elecciones de Meghan Markle en cuanto a la moda son una bendición para su querida Canadá

Muchos se están dando cuenta de que el efecto Markle tiene una onda canadiense.

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Desde tiempos inmemoriales —o desde que se inventaron las tarjetas de crédito— adonde quiera que la realeza vaya, comienzan a generarse cobros. Ya está el efecto Kate, el cual ha contribuido a popularizar los vestidos de corte “A” y las faldas a la rodilla desde hace una década. Luego está el efecto George, y poco después el aún más grande efecto Charlotte, que comenzó con la manta en la que la envolvieron el día de su nacimiento, en 2015. Y, como podía predecirse, el efecto Markle ha adquirido fuerza desde que estuvo claro que la actriz Meghan Markle tenía una relación seria con su ahora prometido, el príncipe Harry. Lo que distingue la tendencia de Markle del resto, sin embargo, es su tendencia hacia lo canadiense, de acuerdo con The Cut.

Markle creció en el sur de California, pero vivió en Toronto durante siete años, en donde estuvo filmando la serie estadounidense Suits. También es en donde se hizo amiga de su estilista, Jessica Mulroney, quien también ha trabajado con Sophie Grégoire-Trudeau, la esposa del primer ministro, Justin Trudeau. Mulroney vistió a Markle para el evento del lunes, según Women’s Wear Daily. Eligieron un abrigo blanco de $750 dólares de la marca LINE the Label, con sede en Ontario, y aretes de Birk. El abrigo se agotó en “cuestión de minutos”, de acuerdo con el cofundador y presidente de la marca, John Muscat, a pesar del hecho de que su página de internet colapsó varias veces el lunes. Muscat comentó a la publicación: “No somos una empresa demasiado grande y es el final de temporada, así que no tenemos muchos abrigos en existencia. Están todos hechos a mano”.

Si hay una lección en esto para Line, su administración debería echar un vistazo a Kate Middleton, la futura concuña de Markle, quien provocó una reacción similar cuando ella y el príncipe William anunciaron su compromiso en 2010. El vestido de Middleton —el cual tiene su propia entrada en Wikipedia, imagínense— también se agotó en unas cuantas horas. La diseñadora brasileña de la pequeña marca, Issa London, dijo recientemente que ella no podía financiar una demanda tan alta y ha dejado el asunto.

De todos modos, Muscat dijo a Women’s Wear Daily que la compañía está trabajando en volver a hacer el abrigo para la próxima temporada y llamarlo “The Meghan”. “No sé cómo se deba reaccionar ante esto”, comentó. “Me sorprendió que eligiera usar nuestro abrigo para un anuncio tan importante. Estoy realmente honrado y conmovido de que lo haya hecho. Está llevando consigo un poco de Canadá a Londres.”

Las elecciones de Markle durante su compromiso mostraron su preferencia por las marcas canadienses aún cuando formará parte de la familia real. La marca Mackage tuvo que reabastecer las existencias de su abrigo de piel después de que ella lo usara durante los Invictus Games, en septiembre, según comentaron sus cofundadores a The Cut (y buena suerte para encontrar tu talla, incluso ahora). Llevó también un vestido de Aritzia, la marca de Vancouver, con un estilo que recuerda el minimalismo de Zara. Parece que esta es una de sus favoritas. Un paseo rápido por un blog de moda de Markle, tipo “El espejo de Meghan” la mostraría vistiendo Aritzia, así como otras de sus marcas canadienses predilectas, desde Sentaler hasta Soia Kyo o Smythe. El año pasado incluso fue la diseñadora invitada de una línea de ropa femenina para Reitmans.

Por supuesto, no siempre se trata de Canadá. El vestido color esmeralda que llevaba el lunes, de la marca italiana P.A.R.O.S.H., también está agotado. También ha llevado J. Crew y Misha Nonoo, la diseñadora estadounidense amiga de Markle, quien pudo haber presentado a la pareja. Como muchas mujeres cuyas familias pertenecen a la política o a la realeza —desde Kate Middleton a Melania Trump—, Markle está en la posición de apoyar a diseñadores y minoristas a quienes desea ayudar, sin importar en dónde se encuentre su sede. Quizás apoye a más diseñadores ingleses en nombre de la diplomacia de la moda (aún más de lo que ya lo ha hecho, entre sus ya frecuentes Mulberry, Antonio Berardi y Mother). Pero por ahora, definitivamente está señalando hacia su hogar adoptivo.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.