Meghan Markle hace una aparición sorpresa en la fiesta de Navidad de la reina

“Estaba increíblemente hermosa y Harry se veía muy orgulloso”

Para la gran mayoría, la fiesta de Navidad de la oficina incluye una serie de conversaciones semietílicas frente a una mesa de aperitivos —quizás, si las cosas se suben de tono, también un karaoke y luego un Uber a casa a las 9:43 p.m—. Pero imaginen estar en medio de una conversación incómoda con un compañero de trabajo (“Sé que te sientas justo detrás de mí, pero creo que no nos hemos presentado formalmente”), levantar la vista y ver… a un futuro miembro de la realeza: Meghan Markle.

Ese fue el caso de los asistentes a la fiesta de Navidad de la reina el lunes, en el Castillo de Windsor (Ok, Ok, la fiesta de la reina es un poco distinta de las fiestas de oficina, lo admitimos, pero de todos modos la sorpresa de la aparición de Markle es la sorpresa de la aparición de Markle en donde sea). De acuerdo con Rebecca English, de Daily Mail, Markle conoció a diversos miembros del staff de la reina. Una de las asistentes le comentó a English que Markle era la "personificación del carisma". Tomó su mano y le dijo "Hola, soy Meghan" (Mientras tanto, todos comenzamos a hacer fila para pedir la camiseta con la leyenda "Hola, soy Meghan" para regalar en Navidad a toda nuestra familia y amigos). La invitada continuó diciendo: "Estaba increíblemente hermosa y Harry se veía muy orgulloso". (Este es otro momento en el que nos sentimos frustrados porque Markle ya no publica en su cuenta de Instagram. ¡Imaginen poder ver sus Instagram Stories de estas reuniones!).

English agregó: "Definitivamente fue una sorpresa para todos los asistentes. Y quienes ya la conocían estaban embelesados por su seguridad y elegancia. Tuvo éxito con los invitados, eso es seguro.

Ya que no hubo fotógrafos durante su aparición en la fiesta del castillo, esperamos poder tener imágenes de la recién comprometida pareja en un par de semanas, cuando Markle asista a las fiestas de Navidad de la reina junto con Kate, William y el resto de la familia, en Sandringham.

*Texto originalmente publicado en Vanity Fair U.S.