Kate Middleton tiene otro motivo más para reír (y no es su embarazo)

La justicia francesa ha condenado a una publicación a pagarles una gran indemnización después de publicar sus fotos en 'topless'.

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Dicen que los bebés llegan siempre con un pan bajo el brazo, pero el futuro hijo del príncipe William y Kate Middleton traerá consigo algo de mucho más valor. En concreto, 190.000 euros (unos cuatro millones de pesos al cambio), que es la cantidad que un juzgado de Francia ordena pagar a la revista Closer por haber publicado unas fotos en topless de la futura reina consorte.

Hay que remontarse cinco años atrás para encontrar el origen de la demanda que permitirá a los duques de Cambridge comprar todos los pañales que necesiten para afrontar la llegada del nuevo miembro de la familia. Concretamente a septiembre de 2012, mes en el que William y Kate, que todavía no tenían hijos, eligieron La Provenza francesa para disfrutar de las que serían sus últimas vacaciones en solitario antes de emprender una gira por Asia.

Allí, relajados en la casa del vizconde Linley, David Armstrong-Jones, tío segundo del Príncipe Guillermo, los futuros monarcas de Inglaterra creían estar a salvo de miradas indiscretas, por eso Kate se atrevió a tomar el sol sin cubrirse los pechos. No contaban con que unos paparazzi les seguían y que no solo iban a capturar el momento, sino que además habría una publicación francesa, la revista de cotilleos Closer, que se atrevería a publicarlas.

Cuando se hizo pública la portada, Kate y Guillermo decidieron presentar una demanda por lo que ellos consideraban una intromisión grave en su intimidad. En el escrito presentado por sus abogados, la pareja pedía que les pagaran un millón y medio de euros, cantidad que no pareció para nada exagerada a las autoridades francesas, que apoyaron a los royals desde un primer momento.

Claro que si las cosas de palacio van despacio, las de un juzgado no se quedan atrás. Por eso ha sido hoy, cinco años después de la publicación de aquella exclusiva, cuando un juez francés ha determinado por fin que efectivamente aquellas fotos nunca deberían haber visto la luz y que por eso los responsables de la revista tendrán que abonar la indemnización acordada, además de las costas del juicio.

Una decisión que el abogado de Closer, Paul-Albert Iweins, acepta, aunque también ha declarado que le parece “exagerada por un simple asunto de invasión de la privacidad”. Por su parte, un representante de Kensington Palace ha declarado que los duques “están contentos de que el juez haya fallado a su favor” y de que haya quedado demostrado que “aquello fue una intrusión injustificada que nunca debería haber ocurrido”. 

Por cierto, para que nadie se lleve a equívocos: lo de que Kate y Guillermo iban a poder comprar todos los pañales que quisieran con esta indemnización era una pequeña broma. Ambos han confirmado ya que la cantidad la destinarán íntegramente a obras benéficas. ¿Acaso alguien creía que a esta nueva criatura le iba a falta algo como para tener que sus padres se jugaran la reputación quedándose con los cuatro millones de pesos de multa?