¿Dónde vivirán Harry y Meghan cuando se casen? En el "modesto" Nottingham Cottage

El príncipe Guillermo y Kate Middleton vivieron allí mientras adecentaban el Palacio de Kensington.

Harry y Meghan Markle tienen una relación especial con la menos llamativa de las propiedades de los terrenos del Palacio de Kensignton. Se trata de una pequeña vivienda de dos dormitorios, austera en comparación del resto de secciones del palacio: Nottingham Cottage.

Allí se empezó a confirmar la relación entre el príncipe y la actriz, y allí vivirán, según el anuncio del enlace. Harry ya tenía allí su residencia desde hace tiempo. Salvo el período en el que Guillermo y Kate tuvieron que vivir allí mientras adecentaban la parte del Palacio de Kensignton de 20 habitaciones en la que actualmente residen. Nottingham Cottage, con menos de 125 metros cuadrados, es la menos royal de todo el complejo que compone el Palacio, pero una buena alternativa dado que ninguno de los dos hijos de Diana ha querido residir en los Apartamentos 8 y 9 de su difunta madre.

Dos dormitorios, sala, comedor, cocina y dos baños.

Y permitirá que Harry y Meghan conserven su intimidad al margen de Guillermo, Kate y los niños. El Nottingham Cottage está apartado del complejo principal, protegido por los jardines, y alejado de las alas del palacio denominadas con sorna "la Montonera de Tías": allí donde tradicionalmente se le ha dado residencia a los parientes de los Windsor. Desde allí, también tienen cerca el Jardín Blanco, la zona más espectacular del Palacio, construido en homenaje a Diana.

La residencia ha sido tradicionalmente la residencia de cargos oficiales cercanos a la monarquía. Allí residió, por ejemplo, el ex secretario real Sir Robert Fellowes, junto a su mujer: Lady Jane Fellowes, hermana de Diana y tía de Harry. De todos los edificios que componen el complejo del Palacio de Kensington, Nottingham Cottage es el único que todavía recuerda los orígenes del mismo.

Porque el primer dueño y edificador del terreno fue el Conde de Nottingham, que levantó en 1605 lo que primero sería la Casa de Nottingham y cuya belleza y esplendor llevaron a Guillermo III a convertir la villa en residencia campestre real en 1689. Por unas 20,000 libras de la época, que vendrían a equivaler a 1.5 millones de dólares hoy al cambio actual. Suerte comprándote una casa cualquiera de 123 metros cuadrados en Londres con ese dinero.

*Artículo publicado originalmente en Vanity Fair España.